¿Cómo influye la disciplina del karate en la vida diaria y la superación personal? En esta entrevista, Alejandro Cavallari y Graciela Francois explican su proceso para obtener el aval oficial de Japón en el estilo Shito Ryu. Analizan el reto de enseñar a las nuevas generaciones, la importancia de la constancia frente a las lesiones y por qué el dojo es una escuela de voluntad. Descubrí cómo el entrenamiento marcial ayuda a formar el carácter para enfrentar los desafíos del mundo actual.
Karate Shito Ryu y la formación de líderes
Como reza la lírica de Yulie Ruth que Pappo hizo eterna, hay caminos que se transitan mejor «juntos a la par». En el universo de Seito Shito Ryu Karate Do Kai, Alejandro Adrián Cavallari y Graciela Francois han transformado esa premisa en una filosofía de vida y de gestión. Juntos componen una síntesis humana que excede y potencia sus individualidades, desafiando la vieja idea de que el camino del Budo (la vía del guerrero) es una senda solitaria.
Para ellos, el Karate-do es un proyecto de construcción colectiva. Al compartir un espacio con ellos, se percibe de inmediato el Zanshin (estado de alerta y presencia) volcado hacia el otro: una mezcla de trabajo, constancia y superación que trasciende lo físico. Su horizonte está nítidamente definido bajo la línea fundacional de la familia Mabuni, pero con una aplicación del siglo XXI: la formación de líderes.No buscan solo instructores de técnica, sino individuos capaces de dirigir sus propias vidas y proyectos. Shihan Cavallari lo define con la convicción de quien sabe que el verdadero Dojo es la sociedad: su compromiso es que cada practicante encuentre su propio camino, fortalezca su carácter y alcance su máximo potencial.

Determinación: La arquitectura de un propósito
El origen de este proyecto no fue un evento azaroso, sino un impacto de claridad. Shihan Cavallari recuerda aquel seminario de 2005 dictado por Hanshi José Natera (Venezuela) en Argentina como el catalizador de una nueva visión: «Quedé fascinado con su técnica y su modo de entender el Karate; era la materialización de lo que yo siempre había buscado. Le pedí que fuera mi maestro en 2010 y su respuesta fue un ejercicio de Giri (deber y lealtad): dependería de la autorización desde Japón. En ese entonces, Graciela y yo éramos compañeros de dojo. Cuando decidí trazar mi propio camino y comunicárselo a mi instructor de aquel momento, ella me dijo: “Quiero ir a entrenar con vos”. Ese fue el hito. Así comenzamos, juntos, el ascenso hacia la afiliación oficial de Seito Shito Ryu».
Lo que siguió fue una prueba de Nin tai (paciencia perseverante). El proceso de validación ante la sede en Osaka, Japón, se extendió por casi una década. No fue solo una cuestión burocrática; fue un desafío logístico y político, dado que la representación regional estaba centralizada en Chile. Los japoneses, custodios de una tradición rigurosa, exigían algo más que técnica: exigían tiempo y consistencia.
La excelencia no admite atajos
En 2012, las comunicaciones con Hanshi Natera se formalizaron y él viajó a Argentina en cuatro oportunidades, pero el reconocimiento definitivo de hombu dojo no llegaría sino años más tarde cuando Hanshi Natera los examinó para grados oficiales de Japón. Luego, diez años después, en 2022 llegó el reconocimiento oficial como representante en Argentina del Seito Shito Ryu, otorgando a Alejandro Cavallari el menkyo de Shihan.
Fue una década de «auditoría» constante: reválidas de grados, seminarios extensivos de 30 días y exámenes sorpresa.
«Los exámenes eran una inmersión total: tres jornadas de ocho horas diarias que incluían evaluaciones teóricas sobre historia y filosofía. Aunque siempre sentí que el Karate debía tener ese nivel de rigor y profundidad, nunca había encontrado una organización que plasmara esa visión con tanta realidad. Diez años de trabajo silencioso fueron el precio para construir una estructura sólida y auténtica».
La universalidad del camino: El Karate es uno solo
Alejandro Adrián Cavallari inició su práctica en 1980 con el Sensei Julio Albornoz en Karate Shotokan. Lejos de la rigidez, su trayectoria ha sido un viaje de exploración a través de diversos estilos, movido por una premisa que hoy defiende con la firmeza de la experiencia: el karate es una unidad.
«Fui bastante inquieto en la investigación porque —y lo mantendré hasta mi último día— el karate es uno solo. Existen diferentes formas de abordarlo y es fascinante explorarlo en todas sus modalidades. No debemos encerrarnos en una sola línea; el karate es un mapa demasiado amplio. Cada desarrollo que hicieron los antiguos maestros es una pieza de un rompecabezas que merece ser investigada con respeto y profundidad».
Para Cavallari Shihan, esta visión integradora es lo que permite que el arte no se estanque. Entender las diferentes escuelas no es una distracción, sino una forma de enriquecer la base propia. Su enfoque propone una mirada abierta: estudiar las raíces para comprender el presente, buscando la excelencia a través del conocimiento de todas sus facetas.
El espíritu: Dignidad en acción
El compromiso y los objetivos de esta familia no son retóricos; se manifiestan en la adversidad. La Sensei Graciela Francois, de larga trayectoria como instructora y competidora, enfrentó en julio de 2025 un desafío que puso a prueba su propia naturaleza: una cirugía de columna que requirió implantes de clavos y planchuelas metálicas. Sin haber recibido aún el alta médica definitiva, Francois desafió los pronósticos y se consagró campeona en el Sudamericano de diciembre de ese mismo año.
Lo cuenta con una sencillez asombrosa: «Solo competí en kata (formas). Me operé en julio y todavía no tengo el alta definitiva, así que el combate aún debe esperar, pero en kata ya vamos por buen camino».
La voluntad como motor de recuperación
El proceso de preparación fue una lección de disciplina aplicada a la salud. Apenas dos meses después de la cirugía, ya caminaba cinco kilómetros diarios y sumaba 1500 metros de natación. La decisión de volver al tatami estaba tomada mucho antes de que el cuerpo diera el primer paso.
Ante la recomendación médica, su respuesta fue la del rigor marcial: «Si el médico me pedía caminar diez, yo caminaba veinte. Eso es lo que me permitió, a siete meses de la cirugía, recuperar prácticamente una vida normal».
Cavallari, su compañero y coach, aporta la dimensión del esfuerzo detrás del logro: «El Sudamericano fue en Catamarca; recorrimos casi mil kilómetros en auto bajo un calor extremo de cuarenta grados durante cuatro días. Ella se mantuvo impoluta. Hasta poco antes de la fecha, dudábamos si el cuerpo respondería, pero el compromiso con su amigo y organizador del Sudamericano Sensei Damián Bordabehere, la lealtad a la palabra dada fueron más fuertes que cualquier circunstancia física. Al final, la decisión se basa en eso: los valores están por encima de la situación».
La pedagogía del carácter: Enseñar en la era de la inmediatez
La docencia marcial hoy se enfrenta a un cambio de paradigma. Para la Sensei Graciela Francois, quien ha formado alumnos desde hace 17 años, la enseñanza es un proceso de retroalimentación constante donde el instructor también es aprendiz: «Siempre he conectado bien con los niños; ellos se adaptan rápido al ritmo de la competencia. Sin embargo, hay que dimensionar lo que le pedimos a un niño de seis años: pararse solo en un área de ocho por ocho frente a cinco desconocidos que lo evalúan. Es un ejercicio de exposición y valentía absoluto. Pero hoy, enseñar es más complejo que en décadas anteriores. La sociedad post-pandemia ha cambiado y los chicos también. Existe una baja tolerancia a la frustración; muchos quieren saltar niveles como si la vida fuera un videojuego donde, si fallas, simplemente compras otra vida. Nuestro desafío es adaptarnos a esa realidad para poder formar el carácter de estas nuevas generaciones».

Adaptabilidad y gestión del aula
Para Cavallari, este escenario requiere un esfuerzo pedagógico constante y una capacidad de respuesta inmediata, cualidades que definen a un líder moderno: «Es un reto enorme porque debemos modificar la enseñanza casi en tiempo real. En los 90 y hasta los 2000, si dabas una orden de detenerse, el alumno acataba sin dudar. Hoy, el niño te cuestiona con la mirada, busca el juego o manifiesta abiertamente su cansancio. Como docentes, tenemos que ser lo suficientemente ágiles para adaptar el método pedagógico sin perder el control de la clase ni el rigor del aprendizaje. Ya no se trata de imponer, sino de motivar y reencuadrar la disciplina en un lenguaje que ellos puedan integrar».
La formación del carácter como guía en el camino de la vida
En Seito Shito Ryu Karatedo Kai se trabaja con conciencia y sin perder el foco en su objetivo mayor: la formación integral de sus alumnos en la cultura japonesa de las artes marciales.
Observan que, si bien existen quienes se inician en el arte marcial con la determinación y el entusiasmo de aprender —a quienes basta con enseñarles técnica, entrenarlos y transmitirles valores para canalizar ese potencial—, también inician este camino personas en búsqueda de su identidad. Para ellos, la formación y el fortalecimiento del carácter y del espíritu a través de la disciplina les allana, finalmente, el camino de su propia búsqueda.
La hoja de ruta: el método
El programa de Shito Ryu es bastante amplio, hay varias líneas. Este dojo pertenece a la línea de Shito Ryu de la familia Mabuni, creadora del estilo. Su líder mundial actual es Miwako ”Tsukasa” Mabuni, nieta de Kenwa Mabuni, creador del estilo.
— Seguimos tal cual el programa original, el cual el maestro Mabuni dejó estampado en sus escrituras y en sus libros —dictamina Shihan Cavallari—. Tenemos un programa de 64 katas, 55 de programas oficiales más otros 9 que se enseñan a partir de determinados grados de cinturón. Ya con eso tenemos un montón. Le damos mucha importancia a lo que es la enseñanza del kihon, del kata y del bunkai. Dejamos para la última etapa de enseñanza el kumite porque hacemos mucho énfasis en el bunkai y en desarrollar el kumite a través del bunkai. El kata es libro sagrado del karate, ahí está todo. Y nosotros intentamos desde el desarrollo del karateka en kata y bunkai, hacer explotar todas sus condiciones hacia el kumite. Para la parte deportiva competitiva, usamos lo que es la línea deportiva de Shito Ryu, que son los kata de Shito Kai.
Organización y método: La sinergia en el aprendizaje
¿Cómo organizan e integran las clases por edades y con las competencias?
Alejandro explica que la dinámica del dojo combina la cohesión grupal con la especialización técnica: «Toda la parte de entrada en calor y los ejercicios dinámicos dentro del karate lo hacen todos, pero la parte de enseñanza se divide en medio de la clase. Esto nos ha demostrado que el avance de los más chiquitos es mucho más rápido que si hiciéramos clases exclusivas. Hemos comprobado que, si juntamos a los nenes más pequeños con los más grandes, el menor va copiando del mayor y el desarrollo es mucho más veloz».
La planificación como hoja de ruta
La gestión de la alta competencia requiere, además, una rigurosa organización del tiempo. Al recibir el calendario de la Federación Nacional de Karate (FNK) al inicio del año, el equipo programa los entrenamientos específicos: «Contemplamos las fechas y programamos la preparación específica dos meses antes de cada competencia. La clase se divide: uno de nosotros se queda con el entrenamiento de competición y el otro continúa con el formato de karate tradicional. De esta manera, quienes no compiten siguen con su práctica normal y nosotros optimizamos la tarea docente».

¿Y nunca se mezclan?
«Muchas veces sucede que, en la misma clase, varios alumnos piden entrenar con el equipo competitivo para ayudarlos, aun cuando ellos mismos no compitan. Esto beneficia a todos. Aunque no les interese la competencia en sí, les atrae el entrenamiento atlético deportivo, donde se trabajan aspectos físicos y técnicos que en la clase tradicional no se profundizan tanto».
El camino continúa: El horizonte puesto en Osaka
Caía la noche del sábado y, cuando parecía que todo estaba dicho, Cavallari compartió un proyecto que proyecta la mirada hacia el futuro: «Como corolario, estamos trabajando fuerte para que el próximo año (2027) podamos viajar nuevamente al Taikai de Osaka, Japón, allí también se hace el campeonato del mundo. Esperemos poder llevar al equipo de la organización de Argentina y que Sensei Graciela pueda repetir su logros de 2023 donde se consagró campeona mundial de Kata y Kumite».
Ya hay alumnos del dojo preparándose para este desafío, con la Sensei Graciela Francois entre ellos. Los mundiales de esta organización poseen la particularidad de regirse por el kata y el kumite tradicionales, con un reglamento diferente al deportivo de la WKF.
«Todo es con control; es un reglamento muy interesante —agrega Cavallari—. Se requiere mucha plasticidad. Se realizan combates donde parece que se están sacando chispas y, sin embargo, nadie sale lastimado. En el Mundial de 2023 no hubo una sola lesión; fue increíble. El espectador no puede creer el nivel de cuidado que existe».
Más allá de los grados, los viajes a Osaka o los títulos obtenidos, lo que Alejandro Cavallari y Graciela Francois han construido es una cultura de coherencia: sostener procesos largos, honrar la palabra dada y formar carácter en cada alumno que cruza el dojo. En definitiva, confirmar que el karate no termina en el tatami, sino que se demuestra —todos los días— en la manera en que elegimos vivir.
Entrevista: Emiliano Cazanetz Dick para Mokuso
Información Institucional y clases
Seito Shito Ryu Karatedo Kai se encuentra afiliado a la Federación Nacional de Karate (FNK).
Actualmente, el dojo tiene su sede en el histórico Gimnasio Syuen, en Wilde (a cinco cuadras de la estación). Allí funciona un gimnasio completo que se aprovecha para la preparación física de los atletas, optimizando tiempo, distancias y recursos. El fundador de este espacio es uno de los mayores referentes del Judo en Argentina, Vicente Nogerolles 9no Dan.
Días y horarios en sede Syuen (Martes y Jueves)
- Infantiles: de 18:30 a 19:30 hs.
- Juveniles y adultos: de 19:30 a 21:00 hs.
Nueva sede en Quilmes y clase abierta inaugural
El dojo se expande este 2026 hacia uno de los clubes más importantes de Quilmes: el Club Los Cooperarios donde también los alumnos contarán con opciones de preparación física y natación. Esta apertura reaviva una actividad histórica, ya que Alejandro Cavallari fue el último instructor de karate allí hace aproximadamente 20 años.
«Presentamos la propuesta hace un año. La comisión en aquel momento no contaba con disponibilidad, pero luego generaron el espacio y nos volvieron a convocar», comenta Cavallari.
Los horarios en esta sede serán los mismos que en Syuen, pero los días miércoles y viernes. La propuesta institucional permite que los alumnos elijan la sede que prefieran; es decir, sin importar en cuál se inscriban, podrán asistir indistintamente a cualquiera de los dos espacios.
- Sábado 14 de marzo, 15:00 hs: Clase abierta inaugural en Club Cooperarios.
Miércoles 14 de mayo: Inicio formal de clases en el horario programado.
Instagram: @shitoryuarg
syuen.karate
Web: https://shitoryu.com.ar/
YouTube: https://www.youtube.com/channel/UCrPapi7JBFiMa8qEq9lX8Ow
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