El 15 de octubre de 1924 marca un hito fundamental en la historia del arte de la mano vacía: la creación del primer club universitario de karate en el campus de Mita de la Universidad de Keio, en Tokio. Fue gracias a la iniciativa del propio Gichin Funakoshi Sensei que el Tode okinawense echó raíces formales en el ámbito académico japonés, iniciando un proceso de transformación cultural que no solo daría paso al concepto contemporáneo del Karate-do, sino que expandiría esta disciplina al resto del mundo.
Con motivo del centenario de esta institución, el Sensei Salvador Herraiz presenta un valioso documental que recorre los pasos, los dojos y la memoria viva de Keio. Un trabajo audiovisual indispensable que rescata el espíritu de aquellos primeros años en el campus de Mita, la historia de dojos emblemáticos como Hiyoshi y Shinanomachi, y la mística de la Mokuyokai —el tradicional grupo de práctica histórica iniciado por el propio Funakoshi—.
📺 Mirá el documental completo de Salvador Herraiz:
Un homenaje histórico único: El recuerdo a Akiyoshi Iwamoto Sensei
El documental rinde además un homenaje conmovedor y de incalculable valor para la historia de las artes marciales tradicionales: la memoria del maestro Akiyoshi Iwamoto (9º Dan), quien fuera el último alumno directo de Gichin Funakoshi con vida al momento del rodaje y que falleció poco tiempo después a los 96 años.
La filosofía de Keio: Tradición frente a la deportivización
En tiempos donde las artes marciales a menudo enfrentan la tensión entre la deportivización masiva y la pérdida de sus raíces, la historia del Keio Karate Club nos recuerda que el verdadero Do trasciende las modas y las etiquetas. Como bien afirman los propios veteranos de Keio, más allá de la denominación del estilo Shotokan, lo que se ha conservado a lo largo de este siglo es una forma pura de entender la práctica: caracterizada por la naturalidad, la precisión técnica y la búsqueda incesante de la formación del carácter.
Los invitamos a disfrutar y reflexionar sobre este documento histórico imprescindible para todo practicante y estudioso de la cultura japonesa y el karate tradicional.
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Por la redacción de Mokuso
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