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	<title>Mokuso</title>
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	<description>Revista de cultura japonesa</description>
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		<title>El amigo de mi maestro –En homenaje a Akamine Sensei–</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Mokuso Revista]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 03 Oct 2026 15:31:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
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		<category><![CDATA[budismo zen]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Cuando Akamine Sensei bajó del barco, después de 48 días de viaje, no imaginaba que ese mismo día conocería al hombre al que años más tarde definiría con una sola frase: «el samurai argentino». En homenaje a su memoria, la historia de una amistad que cruzó un océano y dos generaciones, contada por quien la [&#8230;]</p>
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                    responsiveVoice.speak("Cuando Akamine Sensei bajó del barco, después de 48 días de viaje, no imaginaba que ese mismo día conocería al hombre al que años más tarde definiría con una sola frase: \"el samurai argentino\". En homenaje a su memoria, la historia de una amistad que cruzó un océano y dos generaciones, contada por quien la escuchó, grabador en mano, de su propia voz. Ciudadela es un barrio que conviene recorrer con los ojos bien abiertos. Nació de cuarteles militares, pero fue una clase trabajadora pujante la que terminó de habitarlo, imprimiéndole su identidad: comercios que se apilan sobre la avenida Rivadavia, veredas que nunca terminan de descansar. Ahí, disimulada entre las demás casas, un poco desvencijadas por el paso del tiempo, como todas, está la vivienda del amigo de mi maestro. Abajo funciona un pequeño gimnasio. Arriba, por una escalera angosta, se llega al Dojo. El olor a tablones de madera lo recibe a uno antes que nada. Después, la pulcritud. Un viejo banner que desentona con todo lo demás, pero que debe tener su motivo para seguir ahí, colgado. Las paredes están pintadas de ocre, y sobre ellas caen los rayos de un sol de otoño amplificado por unos ventanales en altura, hasta estrellarse contra el escudo de la escuela de karate. Lo reconozco al instante: ese mismo escudo estaba en el Dojo de mi maestro, en el club River Plate, sobre la pared que daba al estadio de fútbol, esa a la que nos trepábamos de chicos, corriendo las pequeñas ventanas de ventilación, para espiar los partidos. El símbolo me devuelve directo a la niñez. El amigo de mi maestro me contaría luego, con calma, todo lo que le costó levantar su propio espacio en una tierra que no era la suya. Hasta ese día nunca lo había visto en persona. Solo lo conocía por su nombre y por las historias que circulaban sobre él. Que había llegado de Okinawa en busca de un futuro mejor, que era alumno directo de Nagamine Shōshin —escritor y fundador del estilo de karate Matsubayashi-ryū—, y que fue recibido aquí por otro discípulo del mismo maestro que ya enseñaba karate en el país, cuyo hijo era el instructor de mi maestro. Lo más importante para mí era que había sido un gran amigo de mi maestro. Por eso quería su testimonio. Para conocerlo en persona debíamos subir una escalera más, hasta su vivienda. Él ya nos esperaba, al hijo de mi maestro y a mí. Subimos los últimos escalones y nos recibió un señor de mirada profunda, con la vida vivida, con esa mezcla de reserva y bondad que pocos poseen. La lucha contra el tiempo es siempre para aguantar un poco más, nunca se gana. Se apoyaba en un bastón, no por elegancia, sino porque lo necesitaba para caminar, pero su porte, a pesar de los años, no dejaba lugar a dudas: había sido un tipo duro. Lo habían forjado la rigidez del ser japonés, la disciplina del karate y una vida que tuvo que pelear solo, como tantos inmigrantes. Al hijo de mi maestro lo miró con un afecto casi paternal. A mí, como buen karateca, con distancia. Sabía que mi visita tenía un interés puntual, hablar de mi maestro, reconstruir su historia compartida, dejarla escrita en un libro homenaje. De a poco, la amistad se fue asomando. El cariño que le tenía a mi maestro se extendía, naturalmente, a su hijo. El trato se volvió cálido, casi familiar. Preguntó por el libro, le contamos del proyecto y, sin apuro, me fue abriendo las puertas de su confianza. Ahí empezaron las anécdotas. Algunas eran muy graciosas. Como aquella del 18 de enero de 1972, cuando acababa de desembarcar en la Argentina después de 48 días de viaje en barco. Un joven de bigotes y buena estampa, mi maestro, fue a buscarlo y lo invitó a tomar un helado. Le preguntó cuál quería. Él no hablaba español, y mi maestro tampoco japonés, así que señaló el recipiente de un kilo. El joven no podía creerlo; pensó que se trataba de un malentendido. No lo era, se comió el kilo entero. Con el correr de los encuentros crecía la confianza, y con ella salían a la luz otras cosas. Con la picardía de un chico, me mostraba algunos artilugios inofensivos que había inventado, pensados para disuadir a vecinos o transeúntes poco cuidadosos con el medio ambiente… Todo era muy gracioso, pero más información no puedo dar. En una de esas charlas le pregunté cómo definiría a mi maestro. —El samurái argentino —dijo, sin dudar. Por su valentía. Por sus principios. Ese nombre se me quedó adentro, y años después sería el título de la película dedicada a mi maestro y a Leo, su hijo. El título no fue casualidad. El 15 de septiembre de 1985, el mítico estadio de boxeo Luna Park, el que vio coronarse de gloria a Carlos Monzón, Ringo Bonavena y Nicolino Locche, se vistió de blanco para coronar a Pedro Fattore, el campeón de campeones de todas las artes marciales. Pero aquella fecha de gloria volvería más tarde, dos veces, en el destino de mi maestro y de su amigo. De algunos de esos encuentros todavía conservo las grabaciones. Ahí me contó cómo fueron sus primeros años en la Argentina, lo áspero del comienzo, la acogida que le dio mi maestro. Me habló de cómo, entre los dos, la relación fue creciendo: primero Sensei, después amistad, porque él había llegado de Okinawa buscando un futuro mejor, y fue acogido por quien ya enseñaba karate aquí, el padre del instructor de mi maestro. Me contó también que, cuando el instructor de mi maestro decidió dejar la escuela a la que ambos pertenecían, fue un golpe duro para mi maestro. Aun así, él le dijo: —No se preocupe, usted debe seguir a su maestro. Nosotros seguimos practicando. Y seremos amigos igual. Y así fue. Le pregunté, directamente, por qué el instructor de mi maestro se había ido. Me hizo apagar la grabadora. Cuando la luz roja se apagó, recién entonces me lo contó. Esa razón pertenece a la memoria privada de ambos, y ahí la dejo. Aquella dureza del \"ser japonés\" que mencioné antes tenía una raíz concreta, y me la reveló otra tarde. Sacó de su biblioteca un libro que mostraba cómo era Okinawa en la posguerra, cuando él era chico. Una fotografía me quedó grabada: escombros, destrucción absoluta, nada en pie. Me contó que en esos años vio a un amigo suyo arrastrar con una soga a un perro muerto hasta su casa. —¿Para qué? —le pregunté. —Era el alimento —me dijo. No vi esa imagen. Pero la tengo en la retina, como una película en blanco y negro. Al final, el 15 de septiembre volvió por los dos. En 2012, por mi maestro. Catorce años después, por su amigo. Pedro Fattore y Shigehide Akamine. Mi maestro y el amigo de mi maestro. Por Ariel Garofalo, editor de Mokuso Seguinos en Instagram:@mokusorevista Si valorás este artículo, te pido algo simple: a Mokuso no nos paga ninguna marca, ninguna federación, nadie nos dice qué escribir y no aceptamos publicidad engañosa. Escribir, editar, chequear datos, buscar imágenes, investigar, diseñar, lleva tiempo y dinero. Hacete socio de Mokuso por el precio de un café. Visita Tienda Mokuso Productos de diseño con Espíritu Samurái Visita Librería Mokuso Libros digitales de karate, zen, arte y cultura japonesa", "Spanish Female");
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<h4>Cuando Akamine Sensei bajó del barco, después de 48 días de viaje, no imaginaba que ese mismo día conocería al hombre al que años más tarde definiría con una sola frase: «el samurai argentino». En homenaje a su memoria, la historia de una amistad que cruzó un océano y dos generaciones, contada por quien la escuchó, grabador en mano, de su propia voz.</h4>
<p>Ciudadela es un barrio que conviene recorrer con los ojos bien abiertos. Nació de cuarteles militares, pero fue una clase trabajadora pujante la que terminó de habitarlo, imprimiéndole su identidad: comercios que se apilan sobre la avenida Rivadavia, veredas que nunca terminan de descansar. Ahí, disimulada entre las demás casas, un poco desvencijadas por el paso del tiempo, como todas, está la vivienda del amigo de mi maestro. Abajo funciona un pequeño gimnasio. Arriba, por una escalera angosta, se llega al Dojo.</p>
<div id="attachment_4750" style="width: 665px" class="wp-caption aligncenter"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4750" class="wp-image-4750 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/10/Akamine4-710.webp" alt="" width="655" height="419" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/10/Akamine4-710.webp 655w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/10/Akamine4-710-300x192.webp 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/10/Akamine4-710-190x122.webp 190w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/10/Akamine4-710-120x76.webp 120w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/10/Akamine4-710-220x140.webp 220w" sizes="(max-width: 655px) 100vw, 655px" /><p id="caption-attachment-4750" class="wp-caption-text">Shōshin Nagamine Sensei (1907–1997) fundador del estilo Matsubayashi-ryū junto a Akamine Sensei y Fattore Sensei en Okinawa.</p></div>
<p>El olor a tablones de madera lo recibe a uno antes que nada. Después, la pulcritud. Un viejo banner que desentona con todo lo demás, pero que debe tener su motivo para seguir ahí, colgado. Las paredes están pintadas de ocre, y sobre ellas caen los rayos de un sol de otoño amplificado por unos ventanales en altura, hasta estrellarse contra el escudo de la escuela de karate. Lo reconozco al instante: ese mismo escudo estaba en el Dojo de mi maestro, en el club River Plate, sobre la pared que daba al estadio de fútbol, esa a la que nos trepábamos de chicos, corriendo las pequeñas ventanas de ventilación, para espiar los partidos. El símbolo me devuelve directo a la niñez. El amigo de mi maestro me contaría luego, con calma, todo lo que le costó levantar su propio espacio en una tierra que no era la suya.<br />
Hasta ese día nunca lo había visto en persona.<br />
Solo lo conocía por su nombre y por las historias que circulaban sobre él. Que había llegado de Okinawa en busca de un futuro mejor, que era alumno directo de Nagamine Shōshin —escritor y fundador del estilo de karate Matsubayashi-ryū—, y que fue recibido aquí por otro discípulo del mismo maestro que ya enseñaba karate en el país, cuyo hijo era el instructor de mi maestro.<br />
Lo más importante para mí era que había sido un gran amigo de mi maestro. Por eso quería su testimonio.<br />
Para conocerlo en persona debíamos subir una escalera más, hasta su vivienda. Él ya nos esperaba, al hijo de mi maestro y a mí.<br />
Subimos los últimos escalones y nos recibió un señor de mirada profunda, con la vida vivida, con esa mezcla de reserva y bondad que pocos poseen. La lucha contra el tiempo es siempre para aguantar un poco más, nunca se gana.</p>
<div id="attachment_4748" style="width: 665px" class="wp-caption aligncenter"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4748" class="size-full wp-image-4748" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/10/Akamine4-78.webp" alt="" width="655" height="419" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/10/Akamine4-78.webp 655w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/10/Akamine4-78-300x192.webp 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/10/Akamine4-78-190x122.webp 190w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/10/Akamine4-78-120x76.webp 120w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/10/Akamine4-78-220x140.webp 220w" sizes="(max-width: 655px) 100vw, 655px" /><p id="caption-attachment-4748" class="wp-caption-text">Sensei Akamine junto a Leonardo Fattore y Ariel Garofalo.</p></div>
<p>Se apoyaba en un bastón, no por elegancia, sino porque lo necesitaba para caminar, pero su porte, a pesar de los años, no dejaba lugar a dudas: había sido un tipo duro. Lo habían forjado la rigidez del ser japonés, la disciplina del karate y una vida que tuvo que pelear solo, como tantos inmigrantes. Al hijo de mi maestro lo miró con un afecto casi paternal. A mí, como buen karateca, con distancia. Sabía que mi visita tenía un interés puntual, hablar de mi maestro, reconstruir su historia compartida, dejarla escrita en un libro homenaje.<br />
De a poco, la amistad se fue asomando. El cariño que le tenía a mi maestro se extendía, naturalmente, a su hijo. El trato se volvió cálido, casi familiar. Preguntó por <a href="https://mokuso.ar/articulos/pedrofattore/">el libro, le contamos del proyecto</a> y, sin apuro, me fue abriendo las puertas de su confianza.<br />
Ahí empezaron las anécdotas. Algunas eran muy graciosas. Como aquella del 18 de enero de 1972, cuando acababa de desembarcar en la Argentina después de 48 días de viaje en barco. Un joven de bigotes y buena estampa, mi maestro, fue a buscarlo y lo invitó a tomar un helado. Le preguntó cuál quería. Él no hablaba español, y mi maestro tampoco japonés, así que señaló el recipiente de un kilo. El joven no podía creerlo; pensó que se trataba de un malentendido.<br />
No lo era, se comió el kilo entero.</p>
<hr />
<div id="attachment_4719" style="width: 610px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://mokuso.ar/diego-kiai/"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4719" class="wp-image-4719 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/08/DIEGO-KIAI-600.jpg" alt="" width="600" height="600" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/08/DIEGO-KIAI-600.jpg 600w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/08/DIEGO-KIAI-600-300x300.jpg 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/08/DIEGO-KIAI-600-150x150.jpg 150w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a><p id="caption-attachment-4719" class="wp-caption-text">Te invitamos a ver nuestra película: Diego Kiai, el samurái argentino</p></div>
<hr />
<p>Con el correr de los encuentros crecía la confianza, y con ella salían a la luz otras cosas. Con la picardía de un chico, me mostraba algunos artilugios inofensivos que había inventado, pensados para disuadir a vecinos o transeúntes poco cuidadosos con el medio ambiente… Todo era muy gracioso, pero más información no puedo dar.<br />
En una de esas charlas le pregunté cómo definiría a mi maestro.<br />
—<a href="https://mokuso.ar/articulos/shigehide-akamine-sensei-pedro-fatorre-el-samurai-argentino/">El samurái argentino</a> —dijo, sin dudar.<br />
Por su valentía. Por sus principios.<br />
Ese nombre se me quedó adentro, y años después sería el título de <a href="https://mokuso.ar/diego-kiai/">la película dedicada a mi maestro y a Leo, su hijo.</a><br />
El título no fue casualidad. El 15 de septiembre de 1985, el mítico estadio de boxeo Luna Park, el que vio coronarse de gloria a Carlos Monzón, Ringo Bonavena y Nicolino Locche, se vistió de blanco para coronar a Pedro Fattore, el campeón de campeones de todas las artes marciales. Pero aquella fecha de gloria volvería más tarde, dos veces, en el destino de mi maestro y de su amigo.</p>
<div id="attachment_4749" style="width: 665px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4749" class="wp-image-4749 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/10/Akamine4-79.webp" alt="" width="655" height="419" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/10/Akamine4-79.webp 655w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/10/Akamine4-79-300x192.webp 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/10/Akamine4-79-190x122.webp 190w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/10/Akamine4-79-120x76.webp 120w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/10/Akamine4-79-220x140.webp 220w" sizes="auto, (max-width: 655px) 100vw, 655px" /><p id="caption-attachment-4749" class="wp-caption-text">Los maestros Jintatsu Higa y Shigehide Akamine –Matsubayashi-ryū–. En la formación Pedro Fattore, Benito Higa y discípulos.</p></div>
<p>De algunos de esos encuentros todavía conservo las grabaciones. Ahí me contó cómo fueron sus primeros años en la Argentina, lo áspero del comienzo, la acogida que le dio mi maestro. Me habló de cómo, entre los dos, la relación fue creciendo: primero Sensei, después amistad, porque él había llegado de Okinawa buscando un futuro mejor, y fue acogido por quien ya enseñaba karate aquí, el padre del instructor de mi maestro.<br />
Me contó también que, cuando el instructor de mi maestro decidió dejar la escuela a la que ambos pertenecían, fue un golpe duro para mi maestro. Aun así, él le dijo:<br />
—No se preocupe, usted debe seguir a su maestro. Nosotros seguimos practicando. Y seremos amigos igual.<br />
Y así fue.<br />
Le pregunté, directamente, por qué el instructor de mi maestro se había ido. Me hizo apagar la grabadora. Cuando la luz roja se apagó, recién entonces me lo contó. Esa razón pertenece a la memoria privada de ambos, y ahí la dejo.<br />
Aquella dureza del «ser japonés» que mencioné antes tenía una raíz concreta, y me la reveló otra tarde. Sacó de su biblioteca un libro que mostraba cómo era Okinawa en la posguerra, cuando él era chico. Una fotografía me quedó grabada: escombros, destrucción absoluta, nada en pie. Me contó que en esos años vio a un amigo suyo arrastrar con una soga a un perro muerto hasta su casa.<br />
—¿Para qué? —le pregunté.<br />
—Era el alimento —me dijo.<br />
No vi esa imagen. Pero la tengo en la retina, como una película en blanco y negro.<br />
Al final, el 15 de septiembre volvió por los dos.<br />
En 2012, por mi maestro. Catorce años después, por su amigo.<br />
<strong>Pedro Fattore y Shigehide Akamine.</strong><br />
<strong>Mi maestro y el amigo de mi maestro.</strong></p>
<p><span style="color: #000000;"><em>Por Ariel Garofalo, editor de Mokuso<br />
<strong><span style="color: #ff0000;">Seguinos en Instagram:<a href="https://www.instagram.com/mokusorevista/">@mokusorevista</a></span></strong></em></span></p>
<hr />
<p class="font-claude-response-body break-words whitespace-normal" dir="ltr"><strong>Si valorás este artículo, te pido algo simple: a <em>Mokuso</em> no nos paga ninguna marca, ninguna federación, nadie nos dice qué escribir y no aceptamos publicidad engañosa. Escribir, editar, chequear datos, buscar imágenes, investigar, diseñar, lleva tiempo y dinero. <a class="underline underline underline-offset-2 decoration-1 decoration-current/40 hover:decoration-current focus:decoration-current" href="https://mokuso.ar/sociomokuso/">Hacete socio de Mokuso</a> por el precio de un café.</strong></p>
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		<title>100 años del Keio Karate Club: El origen del Karate-do y el legado de Gichin Funakoshi</title>
		<link>https://mokuso.ar/portada/documental-karate-keio-salvador-herraiz/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Mokuso Revista]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 28 Aug 2026 22:31:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El 15 de octubre de 1924 marca un hito fundamental en la historia del arte de la mano vacía: la creación del primer club universitario de karate en el campus de Mita de la Universidad de Keio, en Tokio. Fue gracias a la iniciativa del propio Gichin Funakoshi Sensei que el Tode okinawense echó raíces [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://mokuso.ar/portada/documental-karate-keio-salvador-herraiz/">100 años del Keio Karate Club: El origen del Karate-do y el legado de Gichin Funakoshi</a> se publicó primero en <a href="https://mokuso.ar">Mokuso</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<button id="listenButton2" class="responsivevoice-button" type="button" value="Play" title="ResponsiveVoice Tap to Start/Stop Speech"><span>&#128266; Escuchar el artículo</span></button>
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                    responsiveVoice.speak("El 15 de octubre de 1924 marca un hito fundamental en la historia del arte de la mano vacía: la creación del primer club universitario de karate en el campus de Mita de la Universidad de Keio, en Tokio. Fue gracias a la iniciativa del propio Gichin Funakoshi Sensei que el Tode okinawense echó raíces formales en el ámbito académico japonés, iniciando un proceso de transformación cultural que no solo daría paso al concepto contemporáneo del Karate-do, sino que expandiría esta disciplina al resto del mundo. Con motivo del centenario de esta institución, el Sensei Salvador Herraiz presenta un valioso documental que recorre los pasos, los dojos y la memoria viva de Keio. Un trabajo audiovisual indispensable que rescata el espíritu de aquellos primeros años en el campus de Mita, la historia de dojos emblemáticos como Hiyoshi y Shinanomachi, y la mística de la Mokuyokai —el tradicional grupo de práctica histórica iniciado por el propio Funakoshi—. &#x1f4fa; Mirá el documental completo de Salvador Herraiz: Un homenaje histórico único: El recuerdo a Akiyoshi Iwamoto Sensei El documental rinde además un homenaje conmovedor y de incalculable valor para la historia de las artes marciales tradicionales: la memoria del maestro Akiyoshi Iwamoto (9º Dan), quien fuera el último alumno directo de Gichin Funakoshi con vida al momento del rodaje y que falleció poco tiempo después a los 96 años. La filosofía de Keio: Tradición frente a la deportivización En tiempos donde las artes marciales a menudo enfrentan la tensión entre la deportivización masiva y la pérdida de sus raíces, la historia del Keio Karate Club nos recuerda que el verdadero Do trasciende las modas y las etiquetas. Como bien afirman los propios veteranos de Keio, más allá de la denominación del estilo Shotokan, lo que se ha conservado a lo largo de este siglo es una forma pura de entender la práctica: caracterizada por la naturalidad, la precisión técnica y la búsqueda incesante de la formación del carácter. Los invitamos a disfrutar y reflexionar sobre este documento histórico imprescindible para todo practicante y estudioso de la cultura japonesa y el karate tradicional. Si este artículo te hizo pensar, te pido algo simple: a Mokuso no nos paga ninguna marca, ninguna federación, nadie nos dice qué escribir. Hacer esto lleva tiempo y plata. Si querés que sigamos escribiendo sobre esto, hacete socio de Mokuso por el precio de un café. Por la redacción de Mokuso Seguinos en Instagram:@mokusorevista Visita Tienda Mokuso Productos de diseño con Espíritu Samurái Visita Librería Mokuso Libros digitales de karate, zen, arte y cultura japonesa", "Spanish Female");
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<p>El 15 de octubre de 1924 marca un hito fundamental en la historia del <a href="https://mokuso.ar/articulos/diadelkarate/" target="_blank" rel="noopener">arte de la mano vacía</a>: la creación del primer club universitario de karate en el campus de Mita de la Universidad de Keio, en Tokio. Fue gracias a la iniciativa del propio <a href="https://mokuso.ar/entrevista/entrevista-inedita-una-conversacion-intima-con-gichin-funakoshi/" target="_blank" rel="noopener">Gichin Funakoshi Sensei</a> que el <em>Tode</em> okinawense echó raíces formales en el ámbito académico japonés, iniciando un proceso de transformación cultural que no solo daría paso al concepto contemporáneo del Karate-do, sino que expandiría esta disciplina al resto del mundo.</p>
<p>Con motivo del centenario de esta institución, el <strong>Sensei Salvador Herraiz</strong> presenta un valioso documental que recorre los pasos, los dojos y la memoria viva de Keio. Un trabajo audiovisual indispensable que rescata el espíritu de aquellos primeros años en el campus de Mita, la historia de dojos emblemáticos como Hiyoshi y Shinanomachi, y la mística de la <em>Mokuyokai</em> —el tradicional grupo de práctica histórica iniciado por el propio Funakoshi—.</p>
<h3><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/1f4fa.png" alt="📺" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /> Mirá el documental completo de Salvador Herraiz:</h3>
<p><iframe loading="lazy" title="Historia del club de Karate de la universidad de Keio, Tokio." width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/6pBsC7Fpcz8?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
<h2>Un homenaje histórico único: El recuerdo a Akiyoshi Iwamoto Sensei</h2>
<p>El documental rinde además un homenaje conmovedor y de incalculable valor para la historia de las artes marciales tradicionales: la memoria del maestro <b data-path-to-node="3,1" data-index-in-node="152">Akiyoshi Iwamoto (9º Dan)</b>, quien fuera el último alumno directo de Gichin Funakoshi con vida al momento del rodaje y que falleció poco tiempo después a los 96 años.</p>
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<div id="attachment_4719-2" style="width: 610px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://mokuso.ar/diego-kiai/"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4719-2" class="wp-image-4719 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/08/DIEGO-KIAI-600.jpg" alt="" width="600" height="600" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/08/DIEGO-KIAI-600.jpg 600w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/08/DIEGO-KIAI-600-300x300.jpg 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/08/DIEGO-KIAI-600-150x150.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a><p id="caption-attachment-4719-2" class="wp-caption-text">Te invitamos a ver nuestra película: Diego Kiai, el samurái argentino</p></div>
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<h2>La filosofía de Keio: Tradición frente a la deportivización</h2>
<p>En tiempos donde las artes marciales a menudo enfrentan la tensión entre la deportivización masiva y la pérdida de sus raíces, la historia del Keio Karate Club nos recuerda que el verdadero <em>Do</em> trasciende las modas y las etiquetas. Como bien afirman los propios veteranos de Keio, más allá de la denominación del estilo <a href="https://mokuso.ar/portada/cuando-el-cuerpo-sabe-antes-que-la-mente/" target="_blank" rel="noopener">Shotokan</a>, lo que se ha conservado a lo largo de este siglo es una forma pura de entender la práctica: caracterizada por la naturalidad, la precisión técnica y la búsqueda incesante de la formación del carácter.</p>
<p><em>Los invitamos a disfrutar y reflexionar sobre este documento histórico imprescindible para todo practicante y estudioso de la cultura japonesa y el karate tradicional.</em></p>
<p>Si este artículo te hizo pensar, te pido algo simple: a <strong>Mokuso</strong> no nos paga ninguna marca, ninguna federación, nadie nos dice qué escribir. Hacer esto lleva tiempo y plata. Si querés que sigamos escribiendo sobre esto, <a class="underline underline underline-offset-2 decoration-1 decoration-current/40 hover:decoration-current focus:decoration-current" href="https://mokuso.ar/sociomokuso/">hacete socio de Mokuso</a> por el precio de un café.</p>
<p><span style="color: #000000;"><strong><em>Por la redacción de Mokuso<br />
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</em></strong></span></p>
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		<title>Byung-Chul Han: el filósofo que unió el Zen y Occidente para explicar por qué vivimos cansados</title>
		<link>https://mokuso.ar/portada/byung-chul-han-filosofia-budismo-zen/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Mokuso Revista]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 15 Aug 2026 16:36:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[budismo zen]]></category>
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		<category><![CDATA[sociedad del cansancio]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Vivimos hiperconectados, trabajamos sin pausa y sentimos que el tiempo nunca alcanza. Nos autoexigimos rendir más —en el trabajo, en la vida personal, en las redes sociales— convencidos de que esa exigencia es un camino hacia la libertad. El resultado suele ser el opuesto: agotamiento, ansiedad y una desconexión profunda con lo que nos rodea. [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<button id="listenButton3" class="responsivevoice-button" type="button" value="Play" title="ResponsiveVoice Tap to Start/Stop Speech"><span>&#128266; Escuchar el artículo</span></button>
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                    responsiveVoice.speak("Vivimos hiperconectados, trabajamos sin pausa y sentimos que el tiempo nunca alcanza. Nos autoexigimos rendir más —en el trabajo, en la vida personal, en las redes sociales— convencidos de que esa exigencia es un camino hacia la libertad. El resultado suele ser el opuesto: agotamiento, ansiedad y una desconexión profunda con lo que nos rodea. Hay un pensador que lleva más de una década nombrando exactamente esto, y que además lo hace desde un lugar poco común: cruzando la filosofía occidental con el budismo Zen. Se trata de Byung-Chul Han, el ensayista surcoreano-alemán cuyos libros breves y filosos se convirtieron en una de las lecturas más citadas para entender el malestar contemporáneo. Para los lectores de Mokuso, su figura tiene un interés doble: no solo diagnostica el cansancio de Occidente, sino que busca en el Zen —silencio, vacío, contemplación— una salida posible. ¿Quién es Byung-Chul Han? Nacido en Seúl en 1959, Byung-Chul Han se trasladó a Alemania en su juventud para estudiar filosofía, literatura alemana y teología en las universidades de Friburgo y Múnich, donde se doctoró en 1994 con una tesis sobre Martin Heidegger. Hoy es profesor de Filosofía y Estudios Culturales en la Universidad de las Artes de Berlín y escribe sus ensayos directamente en alemán. Su formación es la clave para entender su método: Han no llega al Zen como un occidental que \"descubre\" Oriente desde afuera, sino como alguien que domina en profundidad la tradición filosófica europea y la pone a dialogar, en pie de igualdad, con el pensamiento zen. Ese cruce —accesible, breve, sin jerga académica innecesaria— explica por qué sus libros cruzaron las fronteras universitarias para convertirse en lecturas masivas en todo el mundo hispanohablante. El Zen como filosofía: la obra que lo conecta con Oriente Antes de llegar a sus ensayos más leídos sobre la vida digital, vale la pena detenerse en un libro clave para cualquier lector interesado en la cultura japonesa: Filosofía del budismo Zen (2010, Herder), uno de los ensayos más vendidos de Han en el mundo. En ese libro, Han hace algo poco habitual: intenta volver explícita la filosofía que está implícita en el Zen, poniéndola en diálogo con Platón, Leibniz, Fichte, Hegel, Schopenhauer, Nietzsche y Heidegger. El Zen, señala, se caracteriza por una actitud escéptica frente al lenguaje y al pensamiento conceptual —piensa en el uso del silencio, del koan, del lenguaje enigmático de maestros como Dōgen o Bashō—, y sin embargo Han sostiene que es posible \"dar vueltas\" filosóficas en torno a esa reticencia, usando la comparación como método para sacar a la luz un sentido que Occidente y Oriente, según su propia lectura, casi nunca lograron comprenderse del todo. Este libro es, en cierto modo, la llave de toda su obra posterior: la idea de que Occidente —atrapado en el lenguaje, en la acumulación, en el rendimiento— tiene algo que aprender de una tradición que valora el vacío, la pausa y el silencio como formas legítimas de conocimiento. Es el mismo espíritu que atraviesa el dojo y que los practicantes de artes marciales reconocen en el momento del mokuso: detenerse, respirar, vaciar la mente antes de actuar. La sociedad del cansancio: del \"no debes\" al \"tú puedes\" Con esa base filosófica, Han construyó su diagnóstico más difundido en La sociedad del cansancio (2010). Su tesis: la sociedad del siglo XXI dejó de ser una sociedad de prohibiciones y mandatos externos (\"no debes\") para convertirse en una sociedad del rendimiento basada en la autoexigencia (\"tú puedes\"). De la dominación a la autoexplotación. El individuo contemporáneo se convierte en su propio amo y en su propio esclavo. La presión ya no viene principalmente de una autoridad externa, sino de la búsqueda interna —y aparentemente libre— de optimización constante. Consecuencias en la salud. Esta dinámica deriva, según el autor, en colapsos psíquicos recurrentes: el síndrome de burnout, la depresión y los trastornos de atención se vuelven, para Han, las patologías propias de nuestra época, tal como la represión lo fue en la sociedad disciplinaria del siglo pasado. La sociedad de la transparencia y el mundo digital En La sociedad de la transparencia (2012) y Psicopolítica (2014), Han analiza cómo el entorno digital altera la intimidad y el pensamiento crítico. Exposición y consumo. La transparencia digital transforma la vida personal en una mercancía expuesta permanentemente en redes sociales. Pérdida del silencio y la pausa. Al eliminar las distancias y los tiempos muertos, la comunicación constante genera un exceso de información que dificulta la reflexión profunda y la contemplación —justamente lo que, para Han, el Zen sí sabe proteger. La crisis de las relaciones y los rituales En La agonía del Eros (2012) y La desaparición de los rituales (2019), Han reflexiona sobre cómo la hiperindividualización debilita los vínculos colectivos. La búsqueda constante de confort personal reduce la capacidad de aceptar al \"otro\" en su verdadera diferencia, erosionando las prácticas comunitarias —los rituales— que tradicionalmente estructuraban el tiempo y la convivencia. No es casual que, en trabajos posteriores como Vita contemplativa (2022), vuelva a proponer el ritual y la pausa como formas de resistencia. Guía de lectura: sus libros fundamentales Título Año Eje principal Filosofía del budismo Zen 2010 El puente entre la filosofía occidental y el pensamiento Zen. La sociedad del cansancio 2010 El paso del mandato externo a la autoexplotación por rendimiento. La sociedad de la transparencia 2012 La hipercomunicación y la pérdida de intimidad en la era digital. La agonía del Eros 2012 La erosión del deseo y las relaciones frente al narcisismo moderno. Psicopolítica 2014 Las formas en que el entorno digital moldea el comportamiento. La desaparición de los rituales 2019 La pérdida de las prácticas comunitarias que ordenaban el tiempo. Vita contemplativa 2022 La necesidad de recuperar la pausa, la quietud y el tiempo no productivo. Preguntas frecuentes sobre Byung-Chul Han ¿Byung-Chul Han es coreano o alemán? Nació en Seúl, Corea del Sur, en 1959, pero vive y enseña en Alemania desde su juventud y escribe toda su obra en alemán. Suele describírselo como un filósofo surcoreano-alemán. ¿Cuál es el libro más famoso de Byung-Chul Han? La sociedad del cansancio (2010) es su obra más difundida a nivel mundial, aunque Filosofía del budismo Zen, publicado el mismo año, es central para entender de dónde parte su pensamiento. ¿Qué relación tiene Byung-Chul Han con el budismo Zen? Estudió y escribió específicamente sobre el Zen en Filosofía del budismo Zen, donde compara conceptos zen —como el vacío y el silencio— con la tradición filosófica occidental (Heidegger, Hegel, Nietzsche, entre otros). La pausa como búsqueda de equilibrio El diagnóstico de Byung-Chul Han invita a cuestionar la inercia de la productividad permanente. En un entorno que premia la velocidad y la respuesta inmediata, recuperar la capacidad de detenerse, cultivar la atención consciente y proteger los espacios de silencio se vuelve una necesidad central para preservar la salud física y mental. Es, en el fondo, la misma lección que se practica cada vez que en un dojo se hace mokuso antes de comenzar: detenerse un instante para poder actuar con más claridad después. Entender cómo opera la exigencia contemporánea —y por qué Oriente lleva siglos ensayando respuestas frente a ella— es el primer paso para construir una relación más serena con el tiempo, el trabajo y los demás. ¿Te interesó este cruce entre filosofía y cultura oriental? En Mokuso también podés leer sobre IKIGAI, el concepto japonés del propósito y sobre cómo el cuerpo sabe antes que la mente. Si este artículo te hizo pensar, te pido algo simple: a Mokuso no nos paga ninguna marca, ninguna federación, nadie nos dice qué escribir. Hacer esto lleva tiempo y plata. Si querés que sigamos escribiendo sobre esto, hacete socio de Mokuso por el precio de un café. Por la redacción de Mokuso Seguinos en Instagram:@mokusorevista Visita Tienda Mokuso Productos de diseño con Espíritu Samurái Visita Librería Mokuso Libros digitales de karate, zen, arte y cultura japonesa", "Spanish Female");
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<p class="font-claude-response-body break-words whitespace-normal" dir="ltr" data-sourcepos="38:1-38:345;2863-3207">Vivimos hiperconectados, trabajamos sin pausa y sentimos que el tiempo nunca alcanza. Nos autoexigimos rendir más —en el trabajo, en la vida personal, en las redes sociales— convencidos de que esa exigencia es un camino hacia la libertad. El resultado suele ser el opuesto: agotamiento, ansiedad y una desconexión profunda con lo que nos rodea.</p>
<p class="font-claude-response-body break-words whitespace-normal" dir="ltr" data-sourcepos="40:1-40:542;3209-3750">Hay un pensador que lleva más de una década nombrando exactamente esto, y que además lo hace desde un lugar poco común: cruzando la filosofía occidental con el budismo Zen. Se trata de Byung-Chul Han, el ensayista surcoreano-alemán cuyos libros breves y filosos se convirtieron en una de las lecturas más citadas para entender el malestar contemporáneo. Para los lectores de Mokuso, su figura tiene un interés doble: no solo diagnostica el cansancio de Occidente, sino que busca en el Zen —silencio, vacío, contemplación— una salida posible.</p>
<h2 class="mt-3 -mb-1 text-[1.125rem] font-bold" dir="ltr" data-sourcepos="42:1-42:29;3752-3780">¿Quién es Byung-Chul Han?</h2>
<p class="font-claude-response-body break-words whitespace-normal" dir="ltr" data-sourcepos="44:1-44:376;3782-4157">Nacido en Seúl en 1959, Byung-Chul Han se trasladó a Alemania en su juventud para estudiar filosofía, literatura alemana y teología en las universidades de Friburgo y Múnich, donde se doctoró en 1994 con una tesis sobre Martin Heidegger. Hoy es profesor de Filosofía y Estudios Culturales en la Universidad de las Artes de Berlín y escribe sus ensayos directamente en alemán.</p>
<p class="font-claude-response-body break-words whitespace-normal" dir="ltr" data-sourcepos="46:1-46:466;4159-4624">Su formación es la clave para entender su método: Han no llega al Zen como un occidental que «descubre» Oriente desde afuera, sino como alguien que domina en profundidad la tradición filosófica europea y la pone a dialogar, en pie de igualdad, con el pensamiento zen. Ese cruce —accesible, breve, sin jerga académica innecesaria— explica por qué sus libros cruzaron las fronteras universitarias para convertirse en lecturas masivas en todo el mundo hispanohablante.</p>
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<div id="attachment_4719-3" style="width: 610px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://mokuso.ar/diego-kiai/"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4719-3" class="wp-image-4719 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/08/DIEGO-KIAI-600.jpg" alt="" width="600" height="600" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/08/DIEGO-KIAI-600.jpg 600w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/08/DIEGO-KIAI-600-300x300.jpg 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/08/DIEGO-KIAI-600-150x150.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /></a><p id="caption-attachment-4719-3" class="wp-caption-text">Te invitamos a ver nuestra película: Diego Kiai, el samurái argentino</p></div>
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<h2 class="mt-3 -mb-1 text-[1.125rem] font-bold" dir="ltr" data-sourcepos="48:1-48:61;4626-4686">El Zen como filosofía: la obra que lo conecta con Oriente</h2>
<p class="font-claude-response-body break-words whitespace-normal" dir="ltr" data-sourcepos="50:1-50:260;4688-4947">Antes de llegar a sus ensayos más leídos sobre la vida digital, vale la pena detenerse en un libro clave para cualquier lector interesado en la cultura japonesa: <strong>Filosofía del budismo Zen</strong> (2010, Herder), uno de los ensayos más vendidos de Han en el mundo.</p>
<p class="font-claude-response-body break-words whitespace-normal" dir="ltr" data-sourcepos="52:1-52:662;4949-5610">En ese libro, Han hace algo poco habitual: intenta volver explícita la filosofía que está implícita en el Zen, poniéndola en diálogo con Platón, Leibniz, Fichte, Hegel, Schopenhauer, Nietzsche y Heidegger. El Zen, señala, se caracteriza por una actitud escéptica frente al lenguaje y al pensamiento conceptual —piensa en el uso del silencio, del koan, del lenguaje enigmático de maestros como Dōgen o Bashō—, y sin embargo Han sostiene que es posible «dar vueltas» filosóficas en torno a esa reticencia, usando la comparación como método para sacar a la luz un sentido que Occidente y Oriente, según su propia lectura, casi nunca lograron comprenderse del todo.</p>
<p class="font-claude-response-body break-words whitespace-normal" dir="ltr" data-sourcepos="54:1-54:457;5612-6068">Este libro es, en cierto modo, la llave de toda su obra posterior: la idea de que Occidente —atrapado en el lenguaje, en la acumulación, en el rendimiento— tiene algo que aprender de una tradición que valora el vacío, la pausa y el silencio como formas legítimas de conocimiento. Es el mismo espíritu que atraviesa el dojo y que los practicantes de artes marciales reconocen en el momento del <em>mokuso</em>: detenerse, respirar, vaciar la mente antes de actuar.</p>
<div id="attachment_3313" style="width: 1034px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tienda.mokuso.ar/hanko/"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3313" class="wp-image-3313 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/05/Copia-de-Hanko-nuevo-1034.jpg" alt="" width="1024" height="1024" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/05/Copia-de-Hanko-nuevo-1034.jpg 1024w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/05/Copia-de-Hanko-nuevo-1034-300x300.jpg 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/05/Copia-de-Hanko-nuevo-1034-150x150.jpg 150w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/05/Copia-de-Hanko-nuevo-1034-768x768.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a><p id="caption-attachment-3313" class="wp-caption-text">Tu Hanko personal en Tienda Mokuso: www.tienda.mokuso.ar</p></div>
<h2 class="mt-3 -mb-1 text-[1.125rem] font-bold" dir="ltr" data-sourcepos="56:1-56:60;6070-6129">La sociedad del cansancio: del «no debes» al «tú puedes»</h2>
<p class="font-claude-response-body break-words whitespace-normal" dir="ltr" data-sourcepos="58:1-58:309;6131-6439">Con esa base filosófica, Han construyó su diagnóstico más difundido en <em>La sociedad del cansancio</em> (2010). Su tesis: la sociedad del siglo XXI dejó de ser una sociedad de prohibiciones y mandatos externos («no debes») para convertirse en una sociedad del rendimiento basada en la autoexigencia («tú puedes»).</p>
<ul class="[li_&amp;]:mb-0 [li_&amp;]:mt-1 [li_&amp;]:gap-1 [&amp;:not(:last-child)_ul]:pb-1 [&amp;:not(:last-child)_ol]:pb-1 list-disc flex flex-col gap-1 pl-8 mb-3 print:block print:space-y-1" dir="ltr" data-sourcepos="60:1-61:311;6441-7020">
<li class="font-claude-response-body whitespace-normal break-words pl-2" data-sourcepos="60:1-60:269;6441-6709"><strong>De la dominación a la autoexplotación.</strong> El individuo contemporáneo se convierte en su propio amo y en su propio esclavo. La presión ya no viene principalmente de una autoridad externa, sino de la búsqueda interna —y aparentemente libre— de optimización constante.</li>
<li class="font-claude-response-body whitespace-normal break-words pl-2" data-sourcepos="61:1-61:311;6710-7020"><strong>Consecuencias en la salud.</strong> Esta dinámica deriva, según el autor, en colapsos psíquicos recurrentes: el síndrome de burnout, la depresión y los trastornos de atención se vuelven, para Han, las patologías propias de nuestra época, tal como la represión lo fue en la sociedad disciplinaria del siglo pasado.</li>
</ul>
<h2 class="mt-3 -mb-1 text-[1.125rem] font-bold" dir="ltr" data-sourcepos="63:1-63:54;7022-7075">La sociedad de la transparencia y el mundo digital</h2>
<p class="font-claude-response-body break-words whitespace-normal" dir="ltr" data-sourcepos="65:1-65:152;7077-7228">En <em>La sociedad de la transparencia</em> (2012) y <em>Psicopolítica</em> (2014), Han analiza cómo el entorno digital altera la intimidad y el pensamiento crítico.</p>
<ul class="[li_&amp;]:mb-0 [li_&amp;]:mt-1 [li_&amp;]:gap-1 [&amp;:not(:last-child)_ul]:pb-1 [&amp;:not(:last-child)_ol]:pb-1 list-disc flex flex-col gap-1 pl-8 mb-3 print:block print:space-y-1" dir="ltr" data-sourcepos="67:1-68:257;7230-7628">
<li class="font-claude-response-body whitespace-normal break-words pl-2" data-sourcepos="67:1-67:142;7230-7371"><strong>Exposición y consumo.</strong> La transparencia digital transforma la vida personal en una mercancía expuesta permanentemente en redes sociales.</li>
<li class="font-claude-response-body whitespace-normal break-words pl-2" data-sourcepos="68:1-68:257;7372-7628"><strong>Pérdida del silencio y la pausa.</strong> Al eliminar las distancias y los tiempos muertos, la comunicación constante genera un exceso de información que dificulta la reflexión profunda y la contemplación —justamente lo que, para Han, el Zen sí sabe proteger.</li>
</ul>
<h2 class="mt-3 -mb-1 text-[1.125rem] font-bold" dir="ltr" data-sourcepos="70:1-70:46;7630-7675">La crisis de las relaciones y los rituales</h2>
<p class="font-claude-response-body break-words whitespace-normal" dir="ltr" data-sourcepos="72:1-72:532;7677-8208">En <em>La agonía del Eros</em> (2012) y <em>La desaparición de los rituales</em> (2019), Han reflexiona sobre cómo la hiperindividualización debilita los vínculos colectivos. La búsqueda constante de confort personal reduce la capacidad de aceptar al «otro» en su verdadera diferencia, erosionando las prácticas comunitarias —los rituales— que tradicionalmente estructuraban el tiempo y la convivencia. No es casual que, en trabajos posteriores como <em>Vita contemplativa</em> (2022), vuelva a proponer el ritual y la pausa como formas de resistencia.</p>
<h2 class="mt-3 -mb-1 text-[1.125rem] font-bold" dir="ltr" data-sourcepos="74:1-74:45;8210-8254">Guía de lectura: sus libros fundamentales</h2>
<div class="overflow-x-auto w-full pl-[var(--msg-block-inset,0.5rem)] pr-2 mb-6 print:overflow-x-visible" dir="ltr" data-sourcepos="76:1-84:106;8256-9026">
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<td class="border-b-0.5 border-[hsl(var(--border-300)/0.3)] py-2 pr-4 align-top">Filosofía del budismo Zen</td>
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<tr>
<td class="border-b-0.5 border-[hsl(var(--border-300)/0.3)] py-2 pr-4 align-top">La sociedad del cansancio</td>
<td class="border-b-0.5 border-[hsl(var(--border-300)/0.3)] py-2 pr-4 align-top">2010</td>
<td class="border-b-0.5 border-[hsl(var(--border-300)/0.3)] py-2 pr-4 align-top">El paso del mandato externo a la autoexplotación por rendimiento.</td>
</tr>
<tr>
<td class="border-b-0.5 border-[hsl(var(--border-300)/0.3)] py-2 pr-4 align-top">La sociedad de la transparencia</td>
<td class="border-b-0.5 border-[hsl(var(--border-300)/0.3)] py-2 pr-4 align-top">2012</td>
<td class="border-b-0.5 border-[hsl(var(--border-300)/0.3)] py-2 pr-4 align-top">La hipercomunicación y la pérdida de intimidad en la era digital.</td>
</tr>
<tr>
<td class="border-b-0.5 border-[hsl(var(--border-300)/0.3)] py-2 pr-4 align-top">La agonía del Eros</td>
<td class="border-b-0.5 border-[hsl(var(--border-300)/0.3)] py-2 pr-4 align-top">2012</td>
<td class="border-b-0.5 border-[hsl(var(--border-300)/0.3)] py-2 pr-4 align-top">La erosión del deseo y las relaciones frente al narcisismo moderno.</td>
</tr>
<tr>
<td class="border-b-0.5 border-[hsl(var(--border-300)/0.3)] py-2 pr-4 align-top">Psicopolítica</td>
<td class="border-b-0.5 border-[hsl(var(--border-300)/0.3)] py-2 pr-4 align-top">2014</td>
<td class="border-b-0.5 border-[hsl(var(--border-300)/0.3)] py-2 pr-4 align-top">Las formas en que el entorno digital moldea el comportamiento.</td>
</tr>
<tr>
<td class="border-b-0.5 border-[hsl(var(--border-300)/0.3)] py-2 pr-4 align-top">La desaparición de los rituales</td>
<td class="border-b-0.5 border-[hsl(var(--border-300)/0.3)] py-2 pr-4 align-top">2019</td>
<td class="border-b-0.5 border-[hsl(var(--border-300)/0.3)] py-2 pr-4 align-top">La pérdida de las prácticas comunitarias que ordenaban el tiempo.</td>
</tr>
<tr>
<td class="border-b-0.5 border-[hsl(var(--border-300)/0.3)] py-2 pr-4 align-top">Vita contemplativa</td>
<td class="border-b-0.5 border-[hsl(var(--border-300)/0.3)] py-2 pr-4 align-top">2022</td>
<td class="border-b-0.5 border-[hsl(var(--border-300)/0.3)] py-2 pr-4 align-top">La necesidad de recuperar la pausa, la quietud y el tiempo no productivo.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
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<h2 class="mt-3 -mb-1 text-[1.125rem] font-bold" dir="ltr" data-sourcepos="86:1-86:45;9028-9072">Preguntas frecuentes sobre Byung-Chul Han</h2>
<p class="font-claude-response-body break-words whitespace-normal" dir="ltr" data-sourcepos="88:1-89:178;9074-9292"><strong>¿Byung-Chul Han es coreano o alemán?</strong> Nació en Seúl, Corea del Sur, en 1959, pero vive y enseña en Alemania desde su juventud y escribe toda su obra en alemán. Suele describírselo como un filósofo surcoreano-alemán.</p>
<p class="font-claude-response-body break-words whitespace-normal" dir="ltr" data-sourcepos="91:1-92:193;9294-9538"><strong>¿Cuál es el libro más famoso de Byung-Chul Han?</strong> <em>La sociedad del cansancio</em> (2010) es su obra más difundida a nivel mundial, aunque <em>Filosofía del budismo Zen</em>, publicado el mismo año, es central para entender de dónde parte su pensamiento.</p>
<p class="font-claude-response-body break-words whitespace-normal" dir="ltr" data-sourcepos="94:1-95:221;9540-9819"><strong>¿Qué relación tiene Byung-Chul Han con el budismo Zen?</strong> Estudió y escribió específicamente sobre el Zen en <em>Filosofía del budismo Zen</em>, donde compara conceptos zen —como el vacío y el silencio— con la tradición filosófica occidental (Heidegger, Hegel, Nietzsche, entre otros).</p>
<h2 class="mt-3 -mb-1 text-[1.125rem] font-bold" dir="ltr" data-sourcepos="97:1-97:40;9821-9860">La pausa como búsqueda de equilibrio</h2>
<p class="font-claude-response-body break-words whitespace-normal" dir="ltr" data-sourcepos="99:1-99:338;9862-10199">El diagnóstico de Byung-Chul Han invita a cuestionar la inercia de la productividad permanente. En un entorno que premia la velocidad y la respuesta inmediata, recuperar la capacidad de detenerse, cultivar la atención consciente y proteger los espacios de silencio se vuelve una necesidad central para preservar la salud física y mental.</p>
<p class="font-claude-response-body break-words whitespace-normal" dir="ltr" data-sourcepos="101:1-101:387;10201-10587">Es, en el fondo, la misma lección que se practica cada vez que en un dojo se hace <em>mokuso</em> antes de comenzar: detenerse un instante para poder actuar con más claridad después. Entender cómo opera la exigencia contemporánea —y por qué Oriente lleva siglos ensayando respuestas frente a ella— es el primer paso para construir una relación más serena con el tiempo, el trabajo y los demás.</p>
<p class="font-claude-response-body break-words whitespace-normal" dir="ltr" data-sourcepos="103:1-103:347;10589-10935"><em>¿Te interesó este cruce entre filosofía y cultura oriental? En Mokuso también podés leer sobre <a class="underline underline underline-offset-2 decoration-1 decoration-current/40 hover:decoration-current focus:decoration-current" href="https://mokuso.ar/articulos/ikigai-el-concepto-japones-del-trabajo-para-la-felicidad/">IKIGAI, el concepto japonés del propósito</a> y sobre <a class="underline underline underline-offset-2 decoration-1 decoration-current/40 hover:decoration-current focus:decoration-current" href="https://mokuso.ar/portada/cuando-el-cuerpo-sabe-antes-que-la-mente/">cómo el cuerpo sabe antes que la mente</a>.</em></p>
<p class="font-claude-response-body break-words whitespace-normal" dir="ltr">Si este artículo te hizo pensar, te pido algo simple: a <strong>Mokuso</strong> no nos paga ninguna marca, ninguna federación, nadie nos dice qué escribir. Hacer esto lleva tiempo y plata. Si querés que sigamos escribiendo sobre esto, <a class="underline underline underline-offset-2 decoration-1 decoration-current/40 hover:decoration-current focus:decoration-current" href="https://mokuso.ar/sociomokuso/">hacete socio de Mokuso</a> por el precio de un café.</p>
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		<title>Dojo Apuntes: Chinti, las manos extrañas de Okinawa</title>
		<link>https://mokuso.ar/articulos/dojoapuntes/origen-historia-kata-chinti/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Mokuso Revista]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 Jun 2026 22:29:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Dojo Apuntes]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Entre los katas del karate tradicional, el Chinti ocupa un lugar singular. No por su espectacularidad ni por su complejidad técnica, sino por lo que enseña sobre el arte de golpear con precisión, economía y efecto. Un kata que resistió el tiempo, los intentos de renombrarlo y las historias falsas. Y que sigue revelando sus [&#8230;]</p>
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                    responsiveVoice.speak("Entre los katas del karate tradicional, el Chinti ocupa un lugar singular. No por su espectacularidad ni por su complejidad técnica, sino por lo que enseña sobre el arte de golpear con precisión, economía y efecto. Un kata que resistió el tiempo, los intentos de renombrarlo y las historias falsas. Y que sigue revelando sus secretos solo a quienes se detienen a estudiarlo. El nombre que sobrevivió El nombre Chinti proviene de caracteres chinos y puede traducirse como \"manos extrañas\" o \"manos inusuales\". Existe también una interpretación alternativa: \"mano en calma\". Una tensión semántica que ya anticipa la naturaleza dual del kata: la explosividad contenida, la potencia que nace del silencio. Durante su proceso de sistematización del karate en Japón, Funakoshi Sensei intentó renombrarlo Shoin, como hiciera con la mayoría de los katas de Okinawa. El Chinti resistió. Conservó su nombre original. Quizás porque su identidad es inseparable de él. Origen e historia El Chinti pertenece al antiguo Shuri Te y llegó a Itosu Sensei a través de Matsumura Sensei. Su origen, sin embargo, va más allá de la transmisión entre maestros: este kata fue diseñado para enseñarse a los guardias del castillo Shuri como sistema de defensa contra los ataques de un yari, la lanza tradicional japonesa. Los guardias utilizaban una protección para los antebrazos confeccionada en bambú. Este material no solo cumplía una función defensiva: el bambú sobresalía hacia el dorso de la mano y, al cerrar el puño, quedaban puntas expuestas utilizables como elemento punzante. De este detalle se desprende que el Chinti haya sido conocido también como \"el kata de las armas de bambú\", una denominación que permite apreciar con mayor claridad varias de sus aplicaciones. El kata también presenta connotaciones religiosas vinculadas al budismo. Algunas de sus posturas de manos pueden relacionarse con el monasterio budista de Shaolin, y los movimientos de apertura de la mano sugieren un vínculo con el estilo de Wu-Tang de gung fu o con los estilos sureños de Shaolin. La leyenda y su problema Una historia muy probablemente falsa atribuye la creación del Chinti a una monja budista que, tras observar a una grulla peleando con una serpiente, desarrolló el kata para ayudar al pueblo a defenderse. Según el relato, la monja transmitió el kata a una princesa acosada por pretendientes, quien los desafió a todos: el que pudiera vencerla sería su esposo. Venció a todos hasta que uno logró superarla. Se dice que las técnicas de ambos se fusionaron y dieron origen a un sistema completo. El problema con esta historia es que es exactamente la misma que se cuenta sobre el origen del Wing Chun Gung Fu. Lo cual no la invalida completamente: las leyendas viajan, se adaptan, se apropian. Pero sí obliga a tratarla como lo que es: una narración que ilumina la cultura de un arte marcial más que su historia verificable. Lo que sí resulta valioso de este relato es la dirección que señala: las claras raíces chinas del Chinti, su vínculo con tradiciones anteriores al karate de Okinawa, y su naturaleza como sistema de defensa pensado para quienes no tienen ventaja física sobre su atacante. Las técnicas: la mano como protagonista Es natural que en un kata llamado \"manos extrañas\" las técnicas manuales sean el centro de atención. El Chinti presenta una notable variedad de te-waza (técnicas de mano): tate-tsuki, age-empi-uchi, teisho y nihon-nukite, utilizadas en distintos momentos del kata. En todo el kata hay una sola patada. Solo una. Esa austeridad no es una limitación: es una declaración de intenciones. Particularmente llamativo es el uso abundante del tate-tsuki, el puñetazo vertical, raramente practicado en otros katas del karate de Okinawa pero muy frecuente en las artes marciales chinas. Su presencia reafirma el origen y la singularidad del Chinti dentro del repertorio del karate tradicional. Según algunos investigadores, el carácter Chin en okinawense hace referencia al Tienshue chino: una técnica ancestral de ataques a los puntos vitales siguiendo los ciclos de circulación de la energía, los mismos que describe la acupuntura milenaria. El Chinti enseña, entonces, no solo a golpear, sino dónde golpear y por qué. \"Algunos referentes del karate de Okinawa describen al Chinti como un kata de intención brutal, cuyas aplicaciones muestran raíces chinas claras e indiscutibles.\" El Chinti ofrece algo que pocos katas ofrecen: una gran cantidad de aplicaciones de defensa personal accesibles para personas que no tienen ventaja física sobre su atacante. Sus técnicas alternativas para contrarrestar a un oponente más fuerte, como los golpes a los puntos vulnerables del cuerpo o los ataques a los ojos, lo convierten en un kata de estudio obligatorio para quien busque una comprensión real de la autodefensa. Muchas de estas técnicas han sido olvidadas en las clases regulares. El Chinti las preserva. Y al estudiarlo con profundidad, el practicante descubre que lo aprendido aquí mejora toda su práctica: el conocimiento de los puntos vulnerables, la economía de movimiento y la generación de potencia se transfieren naturalmente al resto del repertorio. Al igual que el Seisan, el Chinti es un kata que se comprende globalmente a lo largo del tiempo. No se revela en una sola práctica. Se va abriendo, capa por capa, a medida que el practicante acumula horas y experiencia. Una reflexión final El Chinti combina ideas muy chinas dentro de un kata profundamente okinawense. Es peculiar, técnicamente rico y, en muchos sentidos, contraintuitivo. Por eso mismo, es irreemplazable. Para quien quiera obtener una comprensión genuina de la defensa personal y de cómo actuar de manera rápida y contundente en una situación de riesgo real, el estudio del Chinti no es opcional. Es, quizás, uno de los katas más honestos del sistema. Autor: Sensei Gerardo Balves 8º Dan Kobayashi ryu Kyudokan Coordinador del Grupo internacional de Dojos Kyudo Mugen Kyudokan Canal de Youtube: Balves Gerardo Kyudokan Kobayashi ryu Si te gustó este artículo, hacete socio de Mokuso Visita Tienda Mokuso Productos de diseño con Espíritu Samurái Visita Librería Mokuso Libros digitales de karate, zen, arte y cultura japonesa", "Spanish Female");
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<p class="copete"><span style="font-size: 18px;">Entre los katas del karate tradicional, el Chinti ocupa un lugar singular. No por su espectacularidad ni por su complejidad técnica, sino por lo que enseña sobre el arte de golpear con precisión, economía y efecto. Un kata que resistió el tiempo, los intentos de renombrarlo y las historias falsas. Y que sigue revelando sus secretos solo a quienes se detienen a estudiarlo.</span></p>
<h4>El nombre que sobrevivió</h4>
<p>El nombre <span class="termino">Chinti</span> proviene de caracteres chinos y puede traducirse como «manos extrañas» o «manos inusuales». Existe también una interpretación alternativa: «mano en calma». Una tensión semántica que ya anticipa la naturaleza dual del kata: la explosividad contenida, la potencia que nace del silencio.</p>
<p>Durante su proceso de sistematización del karate en Japón, Funakoshi Sensei intentó renombrarlo <span class="termino">Shoin</span>, como hiciera con la mayoría de los katas de Okinawa. El Chinti resistió. Conservó su nombre original. Quizás porque su identidad es inseparable de él.</p>
<h4>Origen e historia</h4>
<p>El Chinti pertenece al antiguo <span class="termino">Shuri Te</span> y llegó a Itosu Sensei a través de Matsumura Sensei. Su origen, sin embargo, va más allá de la transmisión entre maestros: <mark>este kata fue diseñado para enseñarse a los guardias del castillo Shuri como sistema de defensa contra los ataques de un <span class="termino">yari</span>, la lanza tradicional japonesa.</mark></p>
<p>Los guardias utilizaban una protección para los antebrazos confeccionada en bambú. Este material no solo cumplía una función defensiva: el bambú sobresalía hacia el dorso de la mano y, al cerrar el puño, quedaban puntas expuestas utilizables como elemento punzante. De este detalle se desprende que el Chinti haya sido conocido también como <mark>«el kata de las armas de bambú»</mark>, una denominación que permite apreciar con mayor claridad varias de sus aplicaciones.</p>
<p>El kata también presenta connotaciones religiosas vinculadas al budismo. Algunas de sus posturas de manos pueden relacionarse con el monasterio budista de Shaolin, y los movimientos de apertura de la mano sugieren un vínculo con el estilo de <span class="termino">Wu-Tang</span> de gung fu o con los estilos sureños de Shaolin.</p>
<h4>La leyenda y su problema</h4>
<p>Una historia muy probablemente falsa atribuye la creación del Chinti a una monja budista que, tras observar a una grulla peleando con una serpiente, desarrolló el kata para ayudar al pueblo a defenderse. Según el relato, la monja transmitió el kata a una princesa acosada por pretendientes, quien los desafió a todos: el que pudiera vencerla sería su esposo. Venció a todos hasta que uno logró superarla. Se dice que las técnicas de ambos se fusionaron y dieron origen a un sistema completo.</p>
<p><mark>El problema con esta historia es que es exactamente la misma que se cuenta sobre el origen del Wing Chun Gung Fu.</mark> Lo cual no la invalida completamente: las leyendas viajan, se adaptan, se apropian. Pero sí obliga a tratarla como lo que es: una narración que ilumina la cultura de un arte marcial más que su historia verificable.</p>
<p>Lo que sí resulta valioso de este relato es la dirección que señala: las claras raíces chinas del Chinti, su vínculo con tradiciones anteriores al karate de Okinawa, y su naturaleza como sistema de defensa pensado para quienes no tienen ventaja física sobre su atacante.</p>
<h4>Las técnicas: la mano como protagonista</h4>
<p>Es natural que en un kata llamado «manos extrañas» las técnicas manuales sean el centro de atención. El Chinti presenta una notable variedad de <span class="termino">te-waza</span> (técnicas de mano): <span class="termino">tate-tsuki</span>, <span class="termino">age-empi-uchi</span>, <span class="termino">teisho</span> y <span class="termino">nihon-nukite</span>, utilizadas en distintos momentos del kata. <mark>En todo el kata hay una sola patada. Solo una.</mark> Esa austeridad no es una limitación: es una declaración de intenciones.</p>
<p>Particularmente llamativo es el uso abundante del <span class="termino">tate-tsuki</span>, el puñetazo vertical, raramente practicado en otros katas del karate de Okinawa pero muy frecuente en las artes marciales chinas. Su presencia reafirma el origen y la singularidad del Chinti dentro del repertorio del karate tradicional.</p>
<p>Según algunos investigadores, el carácter <span class="termino">Chin</span> en okinawense hace referencia al <span class="termino">Tienshue</span> chino: una técnica ancestral de ataques a los puntos vitales siguiendo los ciclos de circulación de la energía, los mismos que describe la acupuntura milenaria. <mark>El Chinti enseña, entonces, no solo a golpear, sino dónde golpear y por qué.</mark></p>
<blockquote><p>«Algunos referentes del karate de Okinawa describen al Chinti como un kata de intención brutal, cuyas aplicaciones muestran raíces chinas claras e indiscutibles.»</p></blockquote>
<p>El Chinti ofrece algo que pocos katas ofrecen: <mark>una gran cantidad de aplicaciones de defensa personal accesibles para personas que no tienen ventaja física sobre su atacante.</mark> Sus técnicas alternativas para contrarrestar a un oponente más fuerte, como los golpes a los puntos vulnerables del cuerpo o los ataques a los ojos, lo convierten en un kata de estudio obligatorio para quien busque una comprensión real de la autodefensa.</p>
<p>Muchas de estas técnicas han sido olvidadas en las clases regulares. El Chinti las preserva. Y al estudiarlo con profundidad, el practicante descubre que lo aprendido aquí mejora toda su práctica: el conocimiento de los puntos vulnerables, la economía de movimiento y la generación de potencia se transfieren naturalmente al resto del repertorio.</p>
<p>Al igual que el <span class="termino">Seisan</span>, el Chinti es un kata que se comprende globalmente a lo largo del tiempo. No se revela en una sola práctica. Se va abriendo, capa por capa, a medida que el practicante acumula horas y experiencia.</p>
<h4>Una reflexión final</h4>
<p>El Chinti combina ideas muy chinas dentro de un kata profundamente okinawense. Es peculiar, técnicamente rico y, en muchos sentidos, contraintuitivo. Por eso mismo, es irreemplazable.</p>
<p>Para quien quiera obtener una comprensión genuina de la defensa personal y de cómo actuar de manera rápida y contundente en una situación de riesgo real, el estudio del Chinti no es opcional. Es, quizás, uno de los katas más honestos del sistema.</p>
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<div dir="auto"><strong>Autor:</strong> <a href="https://www.facebook.com/gerardo.balves">Sensei Gerardo Balves</a><br />
8º Dan Kobayashi ryu Kyudokan<br />
Coordinador del Grupo internacional de Dojos Kyudo Mugen Kyudokan<br />
Canal de Youtube: <a href="https://www.youtube.com/channel/UC8TXst7ffSWG4Vo3_Q5oRYA/featured">Balves Gerardo Kyudokan Kobayashi ryu</a></div>
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<p>La entrada <a href="https://mokuso.ar/articulos/dojoapuntes/origen-historia-kata-chinti/">Dojo Apuntes: Chinti, las manos extrañas de Okinawa</a> se publicó primero en <a href="https://mokuso.ar">Mokuso</a>.</p>
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		<title>Cuando el cuerpo sabe antes que la mente</title>
		<link>https://mokuso.ar/portada/cuando-el-cuerpo-sabe-antes-que-la-mente/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ariel Garófalo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 28 Apr 2026 20:14:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Portada]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El karate tiene la costumbre de nombrar con precisión lo que otras disciplinas apenas intuyen. En este artículo, el Sensei Carlos Alfaro trabaja tres de esos conceptos —mikiru, kime y todome— que Nishiyama Sensei&#160;desarrolló como una tríada técnica, pero que al leerlos de cerca revelan algo más: una descripción exacta de cómo se actúa con [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://mokuso.ar/portada/cuando-el-cuerpo-sabe-antes-que-la-mente/">Cuando el cuerpo sabe antes que la mente</a> se publicó primero en <a href="https://mokuso.ar">Mokuso</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="color: #000000; font-size: 21px;">El karate tiene la costumbre de nombrar con precisión lo que otras disciplinas apenas intuyen. En este artículo, el <strong>Sensei Carlos Alfaro</strong> trabaja tres de esos conceptos —<em>mikiru, kime y todome</em>— que <strong>Nishiyama Sensei</strong>&nbsp;desarrolló como una tríada técnica, pero que al leerlos de cerca revelan algo más: una descripción exacta de cómo se actúa con claridad cuando el momento lo exige.<br />
</span><span style="color: #000000; font-size: 21px;">Puede leerse como un episodio de combate. Puede leerse también como una manera de entender las decisiones que tomamos —o que no logramos tomar— en la vida cotidiana. Las dos lecturas son válidas. Las dos son el karate.</span></p>
<h4><strong><span style="color: #ff0000;">MIKIRU, KIME Y TODOME, una triada “oculta” de Nishiyama</span></strong></h4>
<p>En el karate tradicional, la técnica no comienza con el movimiento, sino con la relación correcta entre el cuerpo y el espacio. Esta relación está determinada por la distancia, pero no por cualquier distancia. La distancia correcta es aquella desde la cual el karateka puede ejecutar una técnica completa sin ajuste previo. A esta condición, Sensei Nishiyama la denominaba mikiru.</p>
<p>En su significado original, la palabra japonesa mikiru significa “ver completamente”, “ver hasta el final”, comprender una situación sin dejar nada pendiente. Sin embargo, en el enfoque de Nishiyama, esta claridad no se alcanza mediante la observación ni a través de un refinamiento perceptivo de la mente. Se alcanza mediante la correcta relación corporal con la distancia. Para Nishiyama, ver no es una función de los ojos, sino una consecuencia de estar correctamente ubicado.</p>
<p>Mikiru no es simplemente la separación entre dos oponentes. Tampoco es una apreciación visual ni una percepción intuitiva. Es la distancia funcional en la que el cuerpo se encuentra estructuralmente preparado para ejecutar un golpe efectivo. Cuando el karateka está en mikiru, no necesita adelantar el cuerpo, inclinar el tronco ni modificar su postura para atacar. El golpe puede surgir de inmediato porque el centro de masa, la base y la trayectoria están correctamente alineados, el cuerpo y la musculatura ya está preparados. No hay corrección posible ni necesaria.</p>
<p>Cuando el karateka se encuentra fuera de la distancia correcta, la percepción se vuelve ambigua. Aparecen la duda, la anticipación y la necesidad de interpretar. El cuerpo necesita ajustar, compensar o forzar. En cambio, cuando el karateka está en mikiru, la situación queda completamente definida. Ya no hay nada que interpretar. La acción decisiva ya existe. En ese punto, el karateka no “lee” al oponente: la técnica está decidida por la posición del cuerpo en el espacio.</p>
<div id="attachment_3313-2" style="width: 1034px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tienda.mokuso.ar/hanko/"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3313-2" class="wp-image-3313 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/05/Copia-de-Hanko-nuevo-1034.jpg" alt="" width="1024" height="1024" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/05/Copia-de-Hanko-nuevo-1034.jpg 1024w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/05/Copia-de-Hanko-nuevo-1034-300x300.jpg 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/05/Copia-de-Hanko-nuevo-1034-150x150.jpg 150w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/05/Copia-de-Hanko-nuevo-1034-768x768.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a><p id="caption-attachment-3313-2" class="wp-caption-text">Tu Hanko personal en Tienda Mokuso: www.tienda.mokuso.ar</p></div>
<p>Desde esta distancia correcta, el movimiento técnico se expresa con naturalidad. Es aquí donde aparece el kime. Kime no debe entenderse como tensión muscular ni como un esfuerzo consciente por endurecer el cuerpo. Tampoco como una intención mental de “poner energía” al final del golpe. Kime es el resultado inevitable de una mecánica correcta: la energía generada desde el suelo se transmite a través del cuerpo sin interrupciones y se concentra en el instante final de la técnica. Cuando la distancia es incorrecta, el karateka intenta compensar con fuerza muscular. Cuando la distancia es correcta, el kime aparece sin esfuerzo adicional.</p>
<p>El resultado final de estos principios es el todome. Todome no implica violencia ni intención emocional. No es una construcción imaginaria ni un recurso pedagógico simbólico. Es certeza técnica. Una técnica que genera todome es aquella que, de haber sido ejecutada en una situación real, habría sido suficiente por sí misma. Esta certeza no proviene de la voluntad ni de la agresividad, sino de la correcta relación entre distancia, postura, equilibrio y mecánica corporal.</p>
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<div id="attachment_4680" style="width: 671px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://meli.la/1xVV4YF"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4680" class="wp-image-4680 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/04/creatina.webp" alt="" width="661" height="865" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/04/creatina.webp 661w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/04/creatina-229x300.webp 229w" sizes="auto, (max-width: 661px) 100vw, 661px" /></a><p id="caption-attachment-4680" class="wp-caption-text">Al comprar a través de este enlace, apoyas a Mokuso sin costo adicional para ti.</p></div>
<p><a href="https://meli.la/1xVV4YF"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-4681 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/04/mercadolibrelogo-e1777500717842.jpg" alt="" width="196" height="53"></a></p>
<hr>
<p>Todome solo puede existir cuando el golpe nace desde mikiru y se expresa mediante kime. Si el karateka necesita repetir la técnica, ajustar la distancia o corregir la trayectoria, entonces el Todome no estaba presente. Es la consecuencia natural de haber comenzado desde la condición correcta.</p>
<p><strong>La cadena es clara y no admite adicionales: mikiru permite el kime, y el kime valida el Todome.</strong></p>
<p>Por esta razón, el estudio del karate no debe centrarse únicamente en la forma externa de la técnica ni en la búsqueda de estados mentales especiales. Debe comenzar por la comprensión profunda de la distancia funcional. Cuando el karateka aprende a ubicarse correctamente, la percepción se vuelve clara, el movimiento surge sin tensión y la técnica adquiere un significado real.</p>
<p><strong>La claridad no precede a la técnica; es su consecuencia.<br />
</strong>En ese punto, el karate deja de ser una secuencia de acciones y se convierte en un sistema coherente, preciso y verificable.</p>
<h4><span style="color: #ff0000;"><strong><em>“</em></strong>El karate de Sensei Nishiyama se aprende de cerca, muy de cerca.”</span></h4>
<p><span style="color: #000000;"><strong>Autor:</strong>&nbsp;Sensei Carlos Alfaro (Chile). 6º Dan Shotokan de Nishiyama&nbsp;</span></p>
<p class="p1"><em>Nota: Texto desarrollado a partir de sus enseñanzas y sistematizado para su publicación.</em></p>
<p style="text-align: center;"><blockquote class="mom_quote " style="font-family:;background-color:#e8c020; "></p>
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<p style="text-align: center;"></blockquote></p>
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		<title>Entrevista a Carlos Martín Tellechea: liderazgo y gestión de equipos desde el karate</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Mokuso Revista]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 24 Mar 2026 14:36:27 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>¿Qué puede aprender un equipo de trabajo de un dojo? Más de lo que parece. Con más de 40 años de experiencia, Carlos Martín Tellechea propone entender la práctica no como un fin deportivo, sino como un modelo para liderar personas, sostener procesos en contextos inciertos y formar equipos capaces de superarse a sí mismos. [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://mokuso.ar/entrevista/perfiles/liderazgo-y-gestion-de-equipos-desde-el-karate/">Entrevista a Carlos Martín Tellechea: liderazgo y gestión de equipos desde el karate</a> se publicó primero en <a href="https://mokuso.ar">Mokuso</a>.</p>
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                    responsiveVoice.speak("¿Qué puede aprender un equipo de trabajo de un dojo? Más de lo que parece. Con más de 40 años de experiencia, Carlos Martín Tellechea propone entender la práctica no como un fin deportivo, sino como un modelo para liderar personas, sostener procesos en contextos inciertos y formar equipos capaces de superarse a sí mismos. Una conversación sobre liderazgo real: el que no se impone, sino el que se construye con el tiempo. Continuar lectura “El dojo es, por definición, inclusivo”, sostiene Carlos Martín Tellechea. Pero no lo plantea como un ideal, sino como una práctica concreta: cualquiera que entra, sin importar su historia, encuentra un lugar desde donde empezar. Esa lógica tiene una consecuencia directa en su forma de entender el liderazgo. Para él, la autoridad no es un rol que se declara, sino un reconocimiento que otros otorgan con el tiempo.  “Un guía jamás se autodenomina como tal”, afirma. “Ese lugar te lo dan quienes deciden seguirte”. En ese sentido, alcanzar un grado técnico o una posición de mando no garantiza nada. El respeto real —el que sostiene a un equipo en el tiempo— aparece recién cuando hay coherencia entre lo que se dice y lo que se hace.  “El cinturón negro no te hace sensei”, resume. “Es un recorrido largo, de mucho kilometraje”. ¿Qué te impulsó a iniciar en esta disciplina? Mi búsqueda no fue física, sino filosófica. De niño, el Budismo Zen me despertó una curiosidad profunda por conceptos como la distinción entre filosofía y religión, o la idea de una espiritualidad sin deidades. Al descubrir que las artes marciales traducían esos preceptos a la práctica concreta, supe que ese era el camino. Aunque una lesión me obligó a interrumpir mi inicio en el Judo, el encuentro posterior con un maestro de Karate fue revelador: él me dio la clave para desarrollarme en dos carriles simultáneos: el físico y el filosófico. La seguridad interna como base del liderazgo En aquellos años, la práctica deportiva se concentraba en los clubes y el karate vivía un auge de convocatoria. Tellechea recuerda un momento fundacional: su maestro reunió a todos los principiantes en un salón al fondo del dojo. Tras escuchar las razones superficiales de cada uno sobre por qué querían entrenar, el maestro fue tajante: Aquel mensaje, lanzado a riesgo de vaciar el dojo, fue lo que convenció a Tellechea para siempre. Entendió que el objetivo no era la acumulación de poder físico, sino el desarrollo de una seguridad interna tan sólida que hiciera innecesaria la confrontación. La lealtad como brújula ética Casualmente, el día de esta entrevista se cumplen 20 años del fallecimiento de su único maestro. “Nunca tuve otro, no lo necesité”, afirma Tellechea. Para él, la figura del guía no es alguien a quien seguir ciegamente, sino una referencia que se internaliza. En cada práctica, en cada decisión, se remite a esas enseñanzas y correcciones que quedaron grabadas como un estándar de exigencia personal. Esa presencia habita en su método de trabajo, dentro y fuera del dojo, demostrando que un proceso formativo sólido trasciende la presencia física de quien lo inició. El liderazgo como servicio y la soledad del guía Tellechea entiende que ejercer el rol de guía implica aceptar una asimetría necesaria: ser el punto de apoyo para los demás sin pretender reciprocidad. Para él, la maestría no es sinónimo de perfección, sino de sostener una búsqueda de mejora constante que sirva de referencia para otros. El indicador de éxito en este camino es claro: la misión del guía se cumple cuando sus discípulos continúan avanzando y logran llegar más lejos que él. Mentoría: confrontar sin romper En un texto dedicado a la memoria de su guía, Tellechea desgrana la complejidad de ese vínculo: un mentor es alguien que tiene la capacidad de interpretar, interpelar y, sobre todo, incomodar. En su visión, el crecimiento no surge de la complacencia, sino de una exigencia que expone las debilidades para luego fortalecerlas. “Es alguien que te mira profundamente y te conoce”, escribe. Pero esa presión tiene un contrapeso indispensable: la contención. El liderazgo, en este sentido, se convierte en un pacto de confianza donde el discípulo elige ser guiado para descubrir su propio potencial. Competencia vs. Maestría: El valor del “test de estrés” En el dojo Nin-Do Kai, la competencia no se confunde con la práctica central; es una instancia complementaria con objetivos pedagógicos específicos. “La competencia te prepara para la vida”, afirma, entendiendo que el verdadero valor de un desafío no es el resultado, sino la capacidad de sostener el criterio cuando la presión aumenta. La evolución del método: del impacto a la síntesis La forma en que una escuela entrena también es una forma de pensar. En ese sentido, la identidad de Nin-Do Kai no ha sido estática. Hoy, la escuela profesionaliza su enseñanza a través de marcos académicos y federativos, pero Tellechea mantiene una estructura de aprendizaje basada en tres estadios madurativos: La ejecución por fuerza: el inicio donde el ímpetu suple la falta de experiencia. La depuración técnica: donde la eficiencia reemplaza al esfuerzo bruto. El espíritu: la etapa de síntesis donde el conocimiento se vuelve instintivo y trasciende la capacidad física. “Es lo que vemos en los maestros de 80 años”, explica Tellechea. “Su técnica es superior a la de los jóvenes porque ya no depende del músculo, sino de una conexión más profunda con el movimiento”. El Kata como ADN: identidad y coherencia En el estilo Goju Ryu, el Kata (la forma) es la esencia que articula todo el sistema. Aunque la escuela participa en circuitos competitivos, Tellechea mantiene una política de absoluta coherencia: jamás ejecutan formas que no pertenezcan a su linaje. “Los ocho Katas fundamentales resumen el espíritu de nuestro estilo”, afirma. Para la escuela, el Kata no es un ejercicio estético, sino el reservorio de su conocimiento estratégico. Renunciar a la espectacularidad de otros estilos en favor de la profundidad del propio es una declaración de principios: la maestría no se alcanza acumulando técnicas diversas, sino profundizando en la estructura propia hasta que el movimiento se vuelve identidad. Sucesión: cuándo un líder está realmente listo para irse Tellechea no entiende el liderazgo como una posición estática, sino como un proceso de alternancia. “Me interesa mucho el recambio; ya sé quién me va a suceder y lo estoy entrenando para eso”, explica. Al delegar el mando, Tellechea asume un nuevo rol: el de observador y guía desde la distancia, permitiendo que la nueva generación asuma la responsabilidad de liderar y, fundamentalmente, de equivocarse. Su generosidad como mentor se resume en una meta clara: “Ellos tienen que ser mejores de lo que yo fui; deben capitalizar mis errores para no repetirlos”. Para él, el éxito de un maestro no reside en su permanencia, sino en la solidez y autonomía de quienes vienen detrás. Kime: la síntesis del proceso Como un kime waza —el movimiento que concentra toda la energía para finalizar una técnica—, Tellechea recurre a la sabiduría del Tao Te Ching para resumir su filosofía de vida y enseñanza:  “La semilla es árbol o no es”. En esta breve sentencia se encierra el núcleo de su propuesta en el dojo Nin-Do Kai: la práctica no es una promesa a futuro, sino una ejecución presente. No se trata de “querer ser”, sino de “ser” a través del hacer constante, del kilometraje acumulado y de la voluntad de sostener el camino, pase lo que pase. En términos simples: no se lidera desde la intención, sino desde la práctica sostenida. Entrevista: Emiliano Cazanetz, redactor de Mokuso Revista y entrenador.  Edición: Ariel Garofalo, director de Mokuso Revista, dedicado a la gestión de proyectos y equipos. Dojo: Nin-Do Kai La Plata, provincia de Buenos Aires Días y horarios de clases: Adultos: Lunes y miércoles de 20:00 a 21:30 hs. Viernes de 19:00 a 20:30 hs. Infantiles: Martes y jueves de 18:00 a 19:30 hs. Instagram: @nindokai.karate Whatsapp: 2215449151 La práctica no es solo entrenamiento: es una forma de gestionar procesos, personas y decisiones en el tiempo. Si te gustó este artículo, hacete socio de Mokuso Visita Tienda Mokuso Productos de diseño con Espíritu Samurái Visita Librería Mokuso Libros digitales de karate, zen, arte y cultura japonesa", "Spanish Female");
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<p><span style="font-size: 21px;"><a href="https://mokuso.ar/articulos/karate-caracter-dojo-busqueda-camino/"><b>¿Qué puede aprender un equipo de trabajo de un dojo? </b></a>Más de lo que parece. Con más de 40 años de experiencia, Carlos Martín Tellechea propone entender la práctica no como un fin deportivo, sino como un modelo para liderar personas, sostener procesos en contextos inciertos y formar equipos capaces de superarse a sí mismos. Una conversación sobre liderazgo real: el que no se impone, sino el que se construye con el tiempo.</span></p>
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<p class="isSelectedEnd"><span style="color: #999999;"><strong data-start="1207" data-end="1220">Continuar lectura</strong></span></p>
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<p>“El dojo es, por definición, inclusivo”, sostiene Carlos Martín Tellechea. Pero no lo plantea como un ideal, sino como una práctica concreta: cualquiera que entra, sin importar su historia, encuentra un lugar desde donde empezar.<br />
<span class="highlight" style="background-color:#ffff00;">Desde ese punto de partida, Tellechea introduce una idea clave que atraviesa toda su forma de enseñar: la experiencia no se mide por títulos, sino por “kilometraje”. Es decir, por el tiempo sostenido en el proceso, por los errores atravesados y por la capacidad de seguir avanzando.</span><br />
Esa lógica tiene una consecuencia directa en su forma de entender el liderazgo. Para él, la autoridad no es un rol que se declara, sino un reconocimiento que otros otorgan con el tiempo.  “Un guía jamás se autodenomina como tal”, afirma. <strong>“Ese lugar te lo dan quienes deciden seguirte”.</strong><br />
En ese sentido, alcanzar un grado técnico o una posición de mando no garantiza nada. El respeto real —el que sostiene a un equipo en el tiempo— aparece recién cuando hay coherencia entre lo que se dice y lo que se hace.  “El cinturón negro no te hace sensei”, resume. “Es un recorrido largo, de mucho kilometraje”.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-4657 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-712.webp" alt="" width="1200" height="767" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-712.webp 1200w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-712-300x192.webp 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-712-1024x655.webp 1024w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-712-768x491.webp 768w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-712-190x122.webp 190w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-712-120x76.webp 120w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-712-265x168.webp 265w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-712-220x140.webp 220w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></p>
<h4>¿Qué te impulsó a iniciar en esta disciplina?</h4>
<p>Mi búsqueda no fue física, sino filosófica. <strong>De niño, <a href="https://mokuso.ar/entrevista/jikusan-de-la-fotografia-al-zen/">el Budismo Zen</a> me despertó una curiosidad profunda por conceptos como la distinción entre filosofía y religión, o la idea de una espiritualidad sin deidades.</strong> Al descubrir que las artes marciales traducían esos preceptos a la práctica concreta, supe que ese era el camino. Aunque una lesión me obligó a interrumpir mi inicio en el Judo, el encuentro posterior con un maestro de Karate fue revelador: él me dio la clave para desarrollarme en dos carriles simultáneos: el físico y el filosófico.</p>
<h4>La seguridad interna como base del liderazgo</h4>
<p>En aquellos años, la práctica deportiva se concentraba en los clubes y el karate vivía un auge de convocatoria. Tellechea recuerda un momento fundacional: su maestro reunió a todos los principiantes en un salón al fondo del dojo. Tras escuchar las razones superficiales de cada uno sobre por qué querían entrenar, el maestro fue tajante:<br />
<span class="highlight" style="background-color:#ffff00;">—Hace 30 años que practico karate y nunca le pegué a nadie. Si vinieron para aprender a pelear, retírense. Esto es para otra cosa.</span>Aquel mensaje, lanzado a riesgo de vaciar el dojo, fue lo que convenció a Tellechea para siempre. Entendió que el objetivo no era la acumulación de poder físico, sino el desarrollo de una <a href="https://mokuso.ar/articulos/karateyliderazgo/">seguridad interna</a> tan sólida que hiciera innecesaria la confrontación.</p>
<div id="attachment_4658" style="width: 1210px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tienda.mokuso.ar/remeras/coleccion-2026/escuelas/"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4658" class="wp-image-4658 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-713.webp" alt="" width="1200" height="767" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-713.webp 1200w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-713-300x192.webp 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-713-1024x655.webp 1024w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-713-768x491.webp 768w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-713-190x122.webp 190w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-713-120x76.webp 120w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-713-265x168.webp 265w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-713-220x140.webp 220w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></a><p id="caption-attachment-4658" class="wp-caption-text"><strong>No es solo una remera. Es una forma de que Mokuso siga creciendo</strong>. Comprá en Tienda Mokuso.</p></div>
<h4>La lealtad como brújula ética</h4>
<p>Casualmente, el día de esta entrevista se cumplen 20 años del fallecimiento de su único maestro. “Nunca tuve otro, no lo necesité”, afirma Tellechea. <strong>Para él, la figura del guía no es alguien a quien seguir ciegamente, sino una referencia que se internaliza.</strong><br />
En cada práctica, en cada decisión, se remite a esas enseñanzas y correcciones que quedaron grabadas como un estándar de exigencia personal. Esa presencia habita en su método de trabajo, dentro y fuera del dojo, demostrando que un proceso formativo sólido trasciende la presencia física de quien lo inició.</p>
<h4>El liderazgo como servicio y la soledad del guía</h4>
<p>Tellechea entiende que ejercer el rol de guía implica aceptar una asimetría necesaria: ser el punto de apoyo para los demás sin pretender reciprocidad. <span class="highlight" style="background-color:#ffff00;">“Un mentor brinda herramientas y contención para afrontar la realidad, pero rara vez transmite sus propias dificultades a quienes lidera”, explica.</span><br />
Para él, la maestría no es sinónimo de perfección, sino de sostener una búsqueda de mejora constante que sirva de referencia para otros. El indicador de éxito en este camino es claro: la misión del guía se cumple cuando sus discípulos continúan avanzando y logran llegar más lejos que él.</p>
<h4>Mentoría: confrontar sin romper</h4>
<p>En un texto dedicado a la memoria de su guía, Tellechea desgrana la complejidad de ese vínculo: un mentor es alguien que tiene la capacidad de interpretar, interpelar y, sobre todo, incomodar.<br />
<strong>En su visión, el crecimiento no surge de la complacencia, sino de una exigencia que expone las debilidades para luego fortalecerlas. “Es alguien que te mira profundamente y te conoce”, escribe.</strong> Pero esa presión tiene un contrapeso indispensable: la contención.<br />
El liderazgo, en este sentido, se convierte en un pacto de confianza donde el discípulo elige ser guiado para descubrir su propio potencial.</p>
<h4>Competencia vs. Maestría: El valor del “test de estrés”</h4>
<p>En el dojo Nin-Do Kai, la competencia no se confunde con la práctica central; es una instancia complementaria con objetivos pedagógicos específicos.<br />
<span class="highlight" style="background-color:#ffff00;">Tellechea no minimiza los beneficios de medir el propio desempeño frente a otros, pero los sitúa en una dimensión formativa: aprender a gestionar el miedo y, sobre todo, aprender a procesar la derrota. Para él, estas no son habilidades deportivas, sino herramientas de supervivencia emocional.</span><br />
“La competencia te prepara para la vida”, afirma, entendiendo que el verdadero valor de un desafío no es el resultado, sino la capacidad de sostener el criterio cuando la presión aumenta.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-4656 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-711.webp" alt="" width="1200" height="767" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-711.webp 1200w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-711-300x192.webp 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-711-1024x655.webp 1024w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-711-768x491.webp 768w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-711-190x122.webp 190w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-711-120x76.webp 120w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-711-265x168.webp 265w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Tellechea2-711-220x140.webp 220w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></p>
<h4>La evolución del método: del impacto a la síntesis</h4>
<div>La forma en que una escuela entrena también es una forma de pensar. En ese sentido, la identidad de Nin-Do Kai no ha sido estática. <span class="highlight" style="background-color:#ffff00;">Tras años de práctica en estilos de alto impacto, una búsqueda en las raíces okinawenses derivó en la adopción del Goju Ryu (duro y suave). <strong>Esta transición marcó un cambio de paradigma: la fuerza ya no era el fin, sino una etapa inicial.</strong></span></div>
<div>Hoy, la escuela profesionaliza su enseñanza a través de marcos académicos y federativos, pero Tellechea mantiene una estructura de aprendizaje basada en tres estadios madurativos:</div>
<ul>
<li><span style="color: #ff0000;">La ejecución por fuerza: el inicio donde el ímpetu suple la falta de experiencia.</span></li>
<li><span style="color: #ff0000;">La depuración técnica: donde la eficiencia reemplaza al esfuerzo bruto.</span></li>
<li><span style="color: #ff0000;">El espíritu: la etapa de síntesis donde el conocimiento se vuelve instintivo y trasciende la capacidad física.</span></li>
</ul>
<p>“Es lo que vemos en los maestros de 80 años”, explica Tellechea. “Su técnica es superior a la de los jóvenes porque ya no depende del músculo, sino de una conexión más profunda con el movimiento”.</p>
<h4>El Kata como ADN: identidad y coherencia</h4>
<p>En el estilo Goju Ryu, el Kata (la forma) es la esencia que articula todo el sistema. Aunque la escuela participa en circuitos competitivos, Tellechea mantiene una política de absoluta coherencia: jamás ejecutan formas que no pertenezcan a su linaje.<br />
<strong>“Los ocho Katas fundamentales resumen el espíritu de nuestro estilo”, afirma.</strong><br />
Para la escuela, el Kata no es un ejercicio estético, sino el reservorio de su conocimiento estratégico. Renunciar a la espectacularidad de otros estilos en favor de la profundidad del propio es una declaración de principios: la maestría no se alcanza acumulando técnicas diversas, sino profundizando en la estructura propia hasta que el movimiento se vuelve identidad.</p>
<h4>Sucesión: cuándo un líder está realmente listo para irse</h4>
<p>Tellechea no entiende el liderazgo como una posición estática, sino como un proceso de alternancia. “Me interesa mucho el recambio; ya sé quién me va a suceder y lo estoy entrenando para eso”, explica.<br />
<span class="highlight" style="background-color:#ffff00;">Su sucesor, a quien formó desde los ocho años, es hoy el pilar de un relevo planificado con décadas de antelación.</span><br />
Al delegar el mando, Tellechea asume un nuevo rol: el de observador y guía desde la distancia, permitiendo que la nueva generación asuma la responsabilidad de liderar y, fundamentalmente, de equivocarse.<br />
Su generosidad como mentor se resume en una meta clara: <strong>“Ellos tienen que ser mejores de lo que yo fui; deben capitalizar mis errores para no repetirlos”.</strong><br />
Para él, el éxito de un maestro no reside en su permanencia, sino en la solidez y autonomía de quienes vienen detrás.</p>
<div id="attachment_3313-3" style="width: 1034px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tienda.mokuso.ar/hanko/"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3313-3" class="wp-image-3313 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/05/Copia-de-Hanko-nuevo-1034.jpg" alt="" width="1024" height="1024" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/05/Copia-de-Hanko-nuevo-1034.jpg 1024w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/05/Copia-de-Hanko-nuevo-1034-300x300.jpg 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/05/Copia-de-Hanko-nuevo-1034-150x150.jpg 150w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/05/Copia-de-Hanko-nuevo-1034-768x768.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a><p id="caption-attachment-3313-3" class="wp-caption-text">Tu Hanko personal en Tienda Mokuso: www.tienda.mokuso.ar</p></div>
<h4>Kime: la síntesis del proceso</h4>
<p>Como un kime waza —el movimiento que concentra toda la energía para finalizar una técnica—, <strong>Tellechea recurre a la sabiduría del Tao Te Ching para resumir su filosofía de vida y enseñanza:  “La semilla es árbol o no es”.</strong><br />
En esta breve sentencia se encierra el núcleo de su propuesta en el dojo Nin-Do Kai: la práctica no es una promesa a futuro, sino una ejecución presente. No se trata de “querer ser”, sino de “ser” a través del hacer constante, del kilometraje acumulado y de la voluntad de sostener el camino, pase lo que pase.<br />
En términos simples: no se lidera desde la intención, sino desde la práctica sostenida.</p>
<p><span style="color: #000000;"><strong><span style="color: #ff0000;">Entrevista: </span>Emiliano Cazanetz, redactor de <em>Mokuso Revista</em> y entrenador. <em><br />
</em><span style="color: #ff0000;">Edición: </span>Ariel Garofalo, director de <em>Mokuso Revista</em>, dedicado a la gestión de proyectos y equipos.<em><br />
</em></strong></span></p>
<hr />
<p><strong>Dojo: </strong><strong>Nin-Do Kai<br />
</strong><a href="http://C. 8 1816, B1904CMR Ringuelet, Provincia de Buenos Aires">La Plata, provincia de Buenos Aires</a></p>
<p><b>Días y horarios de clases:</b></p>
<ul>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="font-weight: 400; color: #ff0000;"><strong>Adultos:</strong> Lunes y miércoles de 20:00 a 21:30 hs. Viernes de 19:00 a 20:30 hs.</span></li>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="font-weight: 400; color: #ff0000;"><strong>Infantiles:</strong> Martes y jueves de 18:00 a 19:30 hs.</span></li>
</ul>
<p><strong>Instagram: <a href="https://www.instagram.com/nindokai.karate/">@</a></strong><a href="https://www.instagram.com/nindokai.karate/"><span class="x1lliihq x193iq5w x6ikm8r x10wlt62 xlyipyv xuxw1ft">nindokai.karate</span></a><br />
<strong>Whatsapp:</strong> <a href="http://wa.me/2215449151">2215449151</a></p>
<hr />
<p><span style="font-size: 18px;"><em>La práctica no es solo entrenamiento: es una forma de gestionar procesos, personas y decisiones en el tiempo.</em></span></p>
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<p style="text-align: center;"><strong><span style="font-size: 18pt; color: #000000;">Si te gustó este artículo, <a href="https://mokuso.ar/sociomokuso/">hacete socio de Mokuso</a></span></strong></p>
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<p style="text-align: center;"><a href="https://tienda.mokuso.ar/">Visita <span style="color: #ff0000;"><strong>Tienda Mokuso</strong></span> Productos de diseño con Espíritu Samurái</a><br />
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<p>La entrada <a href="https://mokuso.ar/entrevista/perfiles/liderazgo-y-gestion-de-equipos-desde-el-karate/">Entrevista a Carlos Martín Tellechea: liderazgo y gestión de equipos desde el karate</a> se publicó primero en <a href="https://mokuso.ar">Mokuso</a>.</p>
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		<title>Editorial: La práctica como forma de trabajo</title>
		<link>https://mokuso.ar/articulos/practica-como-forma-de-trabajo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ariel Garófalo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 21 Mar 2026 15:02:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[aprendizaje]]></category>
		<category><![CDATA[Ariel Garofalo]]></category>
		<category><![CDATA[artes marciales]]></category>
		<category><![CDATA[cultura japonesa]]></category>
		<category><![CDATA[desarrollo de criterio]]></category>
		<category><![CDATA[Disciplina]]></category>
		<category><![CDATA[formación profesional]]></category>
		<category><![CDATA[karate]]></category>
		<category><![CDATA[mejora continua]]></category>
		<category><![CDATA[mokuso]]></category>
		<category><![CDATA[práctica aplicada]]></category>
		<category><![CDATA[procesos sostenibles]]></category>
		<category><![CDATA[proyectos]]></category>
		<category><![CDATA[toma de decisiones]]></category>
		<category><![CDATA[trabajo profesional]]></category>
		<category><![CDATA[zen]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Una forma de pensar la práctica aplicada al trabajo, los proyectos y la formación profesional. Continuar lectura Hace cinco años comenzó Mokuso. No como una revista de karate, sino como una pregunta: ¿qué sentido tiene la práctica si no se refleja en la vida cotidiana? Con el tiempo, el proyecto tomó forma a través de [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h4 class="isSelectedEnd">Una forma de pensar la práctica aplicada al trabajo, los proyectos y la formación profesional.</h4>
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<p class="isSelectedEnd"><span style="font-size: 12px;"><span style="color: #999999;"><strong data-start="1207" data-end="1220">Continuar lectura</strong></span></span></p>
<hr />
<p class="isSelectedEnd">Hace cinco años comenzó <strong>Mokuso</strong>.</p>
<p class="isSelectedEnd">No como una revista de karate, sino como una pregunta: <strong>¿qué sentido tiene la práctica si no se refleja en la vida cotidiana?</strong></p>
<p class="isSelectedEnd">Con el tiempo, el proyecto tomó forma a través de entrevistas y artículos vinculados al karate, el zen y la cultura japonesa. Pero el eje nunca estuvo ahí. Siempre estuvo en otra parte: en entender cómo se construye una práctica con sentido.</p>
<p class="isSelectedEnd">En ese recorrido apareció algo claro. Muchas de las ideas que surgen en el dojo —la disciplina, la repetición, la toma de decisiones, la relación entre técnica y conciencia— no pertenecen únicamente a las artes marciales. Son las mismas que aparecen en distintos ámbitos donde hay que aprender, sostener procesos y tomar decisiones.</p>
<p class="isSelectedEnd">A partir de ahí, lo que se vuelve necesario no es un cambio de tema, sino una evolución en el enfoque.</p>
<p class="isSelectedEnd">El interés no está en la práctica como tema, sino en la práctica como forma de trabajo. En cómo se aprende, cómo se mejora y cómo se sostienen procesos en el tiempo.</p>
<p class="isSelectedEnd">En ese sentido, la mejora continua deja de ser una idea asociada a un contexto específico y pasa a ser una herramienta concreta. Aplicable tanto al entrenamiento como a cualquier entorno donde haya que desarrollar criterio, sostener procesos y mejorar en el tiempo.</p>
<p class="isSelectedEnd">El karate, el zen y la cultura japonesa siguen estando. Pero ahora como marco desde el cual pensar problemas más amplios.</p>
<p class="isSelectedEnd">A partir de este momento, cada contenido de <strong>Mokuso</strong> buscará hacer explícita esa relación. No solo mostrar una práctica, sino qué de esa práctica puede aplicarse en otros contextos.</p>
<p class="isSelectedEnd"><strong>Ese es el paso.</strong></p>
<p class="isSelectedEnd">No es una ruptura, sino una forma de ser más preciso con lo que Mokuso fue desde el principio.</p>
<p><strong>Ariel Garofalo</strong><br />
<em>Director</em></p>
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		<title>Walter Retein: “En un sistema cerrado no hay lugar para la propia identidad; solo se repite”</title>
		<link>https://mokuso.ar/entrevista/mokuso-ar-walter-retein-karate-shotokan-identidad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Mokuso Revista]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 13 Mar 2026 00:25:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Perfiles]]></category>
		<category><![CDATA[artes marciales Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[dojo]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía Budo]]></category>
		<category><![CDATA[Formación del carácter]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad Marcial]]></category>
		<category><![CDATA[Karate shotokan]]></category>
		<category><![CDATA[Karate-Do]]></category>
		<category><![CDATA[NEBKA]]></category>
		<category><![CDATA[Perfiles Mokuso]]></category>
		<category><![CDATA[Psicología en el Karate]]></category>
		<category><![CDATA[Shotokan Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Walter Retein]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En esta edición de Perfiles, conversamos con Walter Retein, Karate Shotokan y referente de NEBKA, sobre cómo la búsqueda de la propia identidad redefine el camino marcial. El Sensei analiza el quiebre con las estructuras dogmáticas y la importancia de la conciencia mental en el dojo, entendido como un laboratorio de emociones donde la técnica [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<button id="listenButton6" class="responsivevoice-button" type="button" value="Play" title="ResponsiveVoice Tap to Start/Stop Speech"><span>&#128266; Escuchar el artículo</span></button>
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                }else{
                    responsiveVoice.speak("En esta edición de Perfiles, conversamos con Walter Retein, Karate Shotokan y referente de NEBKA, sobre cómo la búsqueda de la propia identidad redefine el camino marcial. El Sensei analiza el quiebre con las estructuras dogmáticas y la importancia de la conciencia mental en el dojo, entendido como un laboratorio de emociones donde la técnica cobra sentido. El dojo como espacio de búsqueda en el Karate En su dojo se respira camaradería; dan ganas de entrenar. Me recibe con la afabilidad y humildad de quien ha forjado una personalidad fuerte desde adentro, sin necesidad de demostrar nada a nadie. Atesora treinta y ocho años de trayectoria recorriendo el camino hacia ese horizonte de respuestas donde la práctica y la existencia se funden en una sola. La vida misma, porque bajo la premisa de que “el karate te forma para la vida”, se distinguen su modo de pensar el arte marcial y su compromiso con la transmisión del conocimiento. Ese espíritu de libertad y coherencia fue el que lo llevó, junto a otros instructores independientes, a formar NEBKA (Nueva Escuela Budo Karate Argentina), con el objetivo de compartir una búsqueda técnica y filosófica cuyo fin último es fortalecer el espíritu. Identidad y evolución en el camino del Karate-Do “No me define de dónde vengo. Soy un buscador” Para el Sensei Retein, nos define la búsqueda. Sostiene que algunos dojos se centran en el Karate Deportivo y otros en el Tradicional. Si bien reconoce que técnicamente lo suyo es Karate Tradicional, lo que busca va más allá; por eso lo identifica como Karate-Do (el camino de la mano vacía). “No me gusta tocar ni las graduaciones ni de dónde vengo. En esta lucha por el cambio y la evolución, no me quiero definir por mi pasado”, afirma con convicción. Se formó en la ITKF hasta alcanzar el tercer dan; sin embargo, al llegar a un punto de madurez vital, sintió la necesidad de romper el molde para dar lugar a su propia búsqueda. “Cuando uno es sincero con uno mismo y con su evolución, no se pueden copiar formatos ajenos. Entonces me propuse cambiar las cosas y le fui dando forma a esto junto a algunos amigos y compañeros”. Se define como un alumno incómodo: curioso, cuestionador y movido por un respeto profundo, pero con la expectativa constante de encontrar algo nuevo. Fue esa inquietud la que lo llevó a profundizar en el Shotokan de la línea del Sensei Hidetaka Nishiyama, donde logró consolidar la confianza interior y la precisión técnica necesarias para armonizar cuerpo, mente y espíritu. Pedagogía del dojo y transmisión del conocimiento La transmisión: El dojo como laboratorio —¿Cómo transmite esta visión a sus alumnos? —A quienes se inician, les enseño dos o tres versiones de un mismo kata. El objetivo es evitar que se encierren en una verdad única o que se frustren ante las constantes actualizaciones. Entiendo que esos cambios bruscos suelen romper la confianza en la técnica ya afianzada, esa que tanto esfuerzo costó desarrollar y pulir. Asevera que cuando los alumnos ya son avanzados y conocen las diferentes versiones y aplicaciones (bunkai), deben encontrar un sentimiento propio y una resolución basada en su esencia. “Mi carácter es más bien tranquilo; entonces adopto cierta característica técnica. Si fuera impulsivo, adoptaría otra. Respeto eso en cada alumno: los dejo desarrollar su propia identidad técnica para que su mente y espíritu acompañen”. Método de entrenamiento en el dojo —¿Cómo trabaja las diferentes disciplinas (kihon, kata, kumite) en sus clases? —Adapto mis clases a los alumnos que están presentes —explica Retein—. No las planifico de antemano; observo quiénes participan para entender qué es lo que necesitan e incorporo esos elementos a la práctica del día. Bajo esta premisa de adaptabilidad, el kumite se aborda de manera progresiva. No se limita a la competencia, sino que se extiende a la defensa personal y al desarrollo de una mentalidad donde la resolución mental prima sobre la estructura técnica. Según el Sensei, la rigidez estricta solo aparece cuando hay que amoldarse a un reglamento deportivo; fuera de eso, el combate es un espacio de exploración. Como guía, Retein necesita que “pasen cosas”. Entiende que la dificultad es el motor que despierta emociones como la frustración o el enojo, y su metodología busca el camino de salida a través de la consciencia y el Mokuso (mirar hacia el propio corazón). “El trabajo diario es para activar emociones, llevarlas a la conciencia y poder corregirse. Si eso no sucede naturalmente, se busca que suceda”. Para esto, integra modelos de filosofía oriental que permiten asociar cada emoción con su raíz, enseñando a transitar desde el rencor hacia la benevolencia. Ética, combate y filosofía del Karate Filosofía aplicada al combate y la vida Para Retein, el combate es una prueba ética: “Las decisiones desde lo emocional son siempre distorsionadas. Hay que posicionarse desde el lado de la virtud. Si se separa la esencia del corazón, se cae en la contradicción y no aparecen ni la verdad ni el orden”. El entrevistado comprende que el Karate posee una naturaleza cruda: el error tiene consecuencias físicas reales. “Si te golpean, no solo te vas a frustrar; puede haber consecuencias en tu vida cotidiana y en tus responsabilidades”, asevera. Esta realidad física conlleva una carga ética ineludible: “El Karate es muy poderoso y peligroso; requiere responsabilidad. Como instructor, debo formar espiritualmente a mis alumnos porque les estoy enseñando formas de lastimar e incluso de matar”. Es por eso que su propuesta en NEBKA es, esencialmente, hacer Karate-Do: transformar la técnica en un camino cuyo objetivo final sea el desarrollo íntegro del carácter humano. Entrevista: Emiliano Cazanetz Dick para Mokuso ¿Dónde practicar Karate con Sensei Retein? Sensei Walter Marcelo Retein enseña en Budo Dojo BsAs, Salvador María del Carril 3174, Villa Devoto, CABA. Días y horarios Principiantes: Martes y jueves de 19:00 a 20:00 y Sábados de 11:00 a 12:00 Avanzados: Martes y jueves de 20:00 a 22:00 y Sábados de 9:00 a 11:00 Contacto WhatsApp: +54 11 4420-2277 Web: https://sites.google.com/view/karatebudodojoba/inicio Instagram: https://www.instagram.com/budodojobsas/ Facebook: https://www.facebook.com/budodojobsas Youtube: https://www.youtube.com/@walterretein3060 Si te gustó este artículo, hacete socio de Mokuso Visita Tienda Mokuso Productos de diseño con Espíritu Samurái Visita Librería Mokuso Libros digitales de karate, zen, arte y cultura japonesa", "Spanish Female");
                }
            };
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<p><span style="font-size: 21px;"><strong>En esta edición de Perfiles, conversamos con <b data-path-to-node="3,0" data-index-in-node="46">Walter Retein, Karate Shotokan</b> y referente de NEBKA, sobre cómo la búsqueda de la propia identidad redefine el camino marcial.</strong> El Sensei analiza el quiebre con las estructuras dogmáticas y la importancia de la conciencia mental en el dojo, entendido como un laboratorio de emociones donde la técnica cobra sentido.</span></p>
<h4>El dojo como espacio de búsqueda en el Karate</h4>
<p>En su dojo se respira camaradería; dan ganas de entrenar. Me recibe con la afabilidad y humildad de quien ha forjado una personalidad fuerte desde adentro, sin necesidad de demostrar nada a nadie. Atesora treinta y ocho años de trayectoria recorriendo el camino hacia ese horizonte de respuestas donde la práctica y la existencia se funden en una sola. La vida misma, porque bajo la premisa de que “el karate te forma para la vida”, se distinguen su modo de pensar el arte marcial y su compromiso con la transmisión del conocimiento.<br />
<span class="highlight" style="background-color:#ffff00;">El Sensei Walter Marcelo Retein es respetuoso y crítico a la vez. Su expresión tranquila invita a compartir una búsqueda de aprendizaje continuo, en una charla que transcurre en ese ma-ai donde el apuro no existe. El reloj deja de contar, o al menos me hago la ilusión de dejarlo descansando en la entrada junto a los calzados.</span><br />
Ese espíritu de libertad y coherencia fue el que lo llevó, junto a otros instructores independientes, a formar <strong>NEBKA (Nueva Escuela Budo Karate Argentina)</strong>, con el objetivo de compartir una búsqueda técnica y filosófica cuyo fin último es fortalecer el espíritu.</p>
<div id="attachment_4640" style="width: 1210px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4640" class="wp-image-4640 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-711.webp" alt="" width="1200" height="767" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-711.webp 1200w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-711-300x192.webp 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-711-1024x655.webp 1024w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-711-768x491.webp 768w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-711-190x122.webp 190w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-711-120x76.webp 120w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-711-265x168.webp 265w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-711-220x140.webp 220w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p id="caption-attachment-4640" class="wp-caption-text">Walter Retein Karate Shotokan</p></div>
<h4>Identidad y evolución en el camino del Karate-Do<br />
<strong><span style="color: #ff0000;">“No me define de dónde vengo. Soy un buscador”</span></strong></h4>
<p>Para el Sensei Retein, nos define la búsqueda. Sostiene que algunos dojos se centran en el Karate Deportivo y otros en el Tradicional. Si bien reconoce que técnicamente lo suyo es <strong>Karate Tradicional</strong>, lo que busca va más allá; por eso lo identifica como <strong><a href="https://mokuso.ar/entrevista/entrevista-inedita-una-conversacion-intima-con-gichin-funakoshi/">Karate-Do (el camino de la mano vacía)</a>.</strong> “No me gusta tocar ni las graduaciones ni de dónde vengo. En esta lucha por el cambio y la evolución, no me quiero definir por mi pasado”, afirma con convicción.</p>
<div id="attachment_4642" style="width: 1210px" class="wp-caption alignnone"><a href="https://www.tienda.mokuso.ar/"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4642" class="wp-image-4642 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-713.webp" alt="" width="1200" height="767" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-713.webp 1200w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-713-300x192.webp 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-713-1024x655.webp 1024w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-713-768x491.webp 768w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-713-190x122.webp 190w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-713-120x76.webp 120w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-713-265x168.webp 265w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-713-220x140.webp 220w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></a><p id="caption-attachment-4642" class="wp-caption-text">Comprá en Tienda Mokuso para sostener este proyecto de difusión del karate.</p></div>
<p>Se formó en la <strong>ITKF</strong> hasta alcanzar el tercer dan; sin embargo, al llegar a un punto de madurez vital, sintió la necesidad de romper el molde para dar lugar a su propia búsqueda. “Cuando uno es sincero con uno mismo y con su evolución, no se pueden copiar formatos ajenos. Entonces me propuse cambiar las cosas y le fui dando forma a esto junto a algunos amigos y compañeros”.<br />
<span class="highlight" style="background-color:#ffff00;">Su observación fue tajante: dentro de una estructura cerrada, dogmática y jerárquica, el individuo no logra ser libre ni verdaderamente fuerte de carácter. Para Retein, se puede alcanzar la potencia física o incluso la maestría técnica, pero si se está limitado por parámetros organizacionales, la evolución personal se estanca. En ese sistema no hay lugar para explorar la identidad; solo se repite.</span><br />
<strong>Se define como un alumno incómodo: curioso, cuestionador y movido por un respeto profundo,</strong> pero con la expectativa constante de encontrar algo nuevo. Fue esa inquietud la que lo llevó a profundizar en el <strong>Shotokan de la línea del <a href="https://mokuso.ar/entrevista/carlos-alfaro-en-la-senda-de-nishiyama/">Sensei Hidetaka Nishiyama</a></strong>, donde logró consolidar la confianza interior y la precisión técnica necesarias para armonizar cuerpo, mente y espíritu.<br />
<span class="highlight" style="background-color:#ffff00;">“No busco solo técnica. Cuando descubrí la línea de <a href="https://mokuso.ar/articulos/el-legado-de-hidetaka-nishiyama-el-hombre-sensei/">Nishiyama</a>, eso resonó en mí; me estabilizó y me cerró. Pero el Karate va más allá. Él validaba los matices personales y era flexible con los detalles técnicos, lo cual me parece perfecto, porque todos tenemos una anatomía y características físicas particulares”.</span></p>
<div id="attachment_4641" style="width: 1210px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tienda.mokuso.ar/"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4641" class="wp-image-4641 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-712.webp" alt="" width="1200" height="767" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-712.webp 1200w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-712-300x192.webp 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-712-1024x655.webp 1024w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-712-768x491.webp 768w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-712-190x122.webp 190w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-712-120x76.webp 120w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-712-265x168.webp 265w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-712-220x140.webp 220w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></a><p id="caption-attachment-4641" class="wp-caption-text">Comprá en Tienda Mokuso para sostener este proyecto de difusión del karate.</p></div>
<h4>Pedagogía del dojo y transmisión del conocimiento<br />
<span style="color: #ff0000;">La transmisión: El dojo como laboratorio</span></h4>
<p><span style="color: #000000;"><strong>—¿Cómo transmite esta visión a sus alumnos?</strong></span><br />
—A quienes se inician, les enseño dos o tres versiones de un mismo kata. El objetivo es evitar que se encierren en una verdad única o que se frustren ante las constantes actualizaciones. Entiendo que esos cambios bruscos suelen romper la confianza en la técnica ya afianzada, esa que tanto esfuerzo costó desarrollar y pulir.<br />
<span class="highlight" style="background-color:#ffff00;">Retein sostiene una premisa fundamental: “Si la mente no entiende lo que el cuerpo hace, se pierden la armonía y la eficiencia. Eso no es Karate. Si no se cumple el propósito y la cabeza no acompaña, no existe una acción evolutiva”.</span><br />
Asevera que cuando los alumnos ya son avanzados y conocen las diferentes versiones y aplicaciones (bunkai), deben encontrar un sentimiento propio y una resolución basada en su esencia. “Mi carácter es más bien tranquilo; entonces adopto cierta característica técnica. Si fuera impulsivo, adoptaría otra. Respeto eso en cada alumno: los dejo desarrollar su propia identidad técnica para que su mente y espíritu acompañen”.</p>
<div id="attachment_4639" style="width: 1210px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4639" class="wp-image-4639 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-710.webp" alt="" width="1200" height="767" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-710.webp 1200w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-710-300x192.webp 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-710-1024x655.webp 1024w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-710-768x491.webp 768w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-710-190x122.webp 190w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-710-120x76.webp 120w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-710-265x168.webp 265w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-710-220x140.webp 220w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p id="caption-attachment-4639" class="wp-caption-text">Walter Retein Karate Shotokan</p></div>
<h4>Método de entrenamiento en el dojo</h4>
<p><strong><span style="color: #000000;">—¿Cómo trabaja las diferentes disciplinas (kihon, kata, kumite) en sus clases?</span></strong><br />
—Adapto mis clases a los alumnos que están presentes —explica Retein—. No las planifico de antemano; observo quiénes participan para entender qué es lo que necesitan e incorporo esos elementos a la práctica del día.<br />
Bajo esta premisa de adaptabilidad, el kumite se aborda de manera progresiva. No se limita a la competencia, sino que se extiende a la defensa personal y al desarrollo de una mentalidad donde la resolución mental prima sobre la estructura técnica. Según el Sensei, la rigidez estricta solo aparece cuando hay que amoldarse a un reglamento deportivo; fuera de eso, el combate es un espacio de exploración.<br />
<span class="highlight" style="background-color:#ffff00;">“Hacemos prácticas de kumite libre donde testeamos la técnica y los desafíos emocionales. Me posiciono como árbitro para controlar sin intervenir, buscando que logren profundidad. Si no, no hay evolución”, señala, siempre priorizando la seguridad: “Se trabaja con gente de nivel y en dosis reguladas para que no se lastimen. Todos tienen una vida fuera del dojo y mi rol es cuidarlos”.</span><br />
Como guía, Retein necesita que “pasen cosas”. Entiende que la dificultad es el motor que despierta emociones como la frustración o el enojo, y su metodología busca el camino de salida a través de la consciencia y el <strong>Mokuso</strong> (mirar hacia el propio corazón). “El trabajo diario es para activar emociones, llevarlas a la conciencia y poder corregirse. Si eso no sucede naturalmente, se busca que suceda”. Para esto, integra modelos de filosofía oriental que permiten asociar cada emoción con su raíz, enseñando a transitar desde el rencor hacia la benevolencia.</p>
<div id="attachment_4643" style="width: 1210px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tienda.mokuso.ar/"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4643" class="wp-image-4643 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-714.webp" alt="" width="1200" height="767" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-714.webp 1200w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-714-300x192.webp 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-714-1024x655.webp 1024w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-714-768x491.webp 768w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-714-190x122.webp 190w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-714-120x76.webp 120w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-714-265x168.webp 265w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/03/Retein2-714-220x140.webp 220w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></a><p id="caption-attachment-4643" class="wp-caption-text">Comprá en Tienda Mokuso para sostener este proyecto de difusión del karate.</p></div>
<h4>Ética, combate y filosofía del Karate<br />
<span style="color: #ff0000;">Filosofía aplicada al combate y la vida</span></h4>
<p>Para Retein, el combate es una prueba ética: “Las decisiones desde lo emocional son siempre distorsionadas. Hay que posicionarse desde el lado de la virtud. Si se separa la esencia del corazón, se cae en la contradicción y no aparecen ni la verdad ni el orden”.<br />
<span class="highlight" style="background-color:#ffff00;">Bajo esta mirada, el camino marcial es un retorno hacia el corazón puro, removiendo las raíces de la codicia y la ignorancia para dar lugar a decisiones virtuosas. “Entonces, tu Karate empieza a funcionar, aunque solo sepas dos técnicas. Una vez que ese modelo interno funciona, se pueden agregar más herramientas”.</span><br />
El entrevistado comprende que el Karate posee una naturaleza cruda: el error tiene consecuencias físicas reales. <strong>“Si te golpean, no solo te vas a frustrar; puede haber consecuencias en tu vida cotidiana y en tus responsabilidades”</strong>, asevera.<br />
Esta realidad física conlleva una carga ética ineludible: “El Karate es muy poderoso y peligroso; requiere responsabilidad. Como instructor, debo formar espiritualmente a mis alumnos porque les estoy enseñando formas de lastimar e incluso de matar”. Es por eso que su propuesta en NEBKA es, esencialmente, hacer Karate-Do: transformar la técnica en un camino cuyo objetivo final sea el desarrollo íntegro del carácter humano.</p>
<p><span style="color: #000000;"><strong><span style="color: #ff0000;">Entrevista: </span>Emiliano Cazanetz Dick para <em>Mokuso</em></strong></span></p>
<hr />
<h4><b>¿Dónde practicar Karate con Sensei Retein?</b></h4>
<p>Sensei Walter Marcelo Retein enseña en Budo Dojo BsAs, Salvador María del Carril 3174, Villa Devoto, CABA.</p>
<p><b>Días y horarios</b></p>
<ul>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="font-weight: 400; color: #ff0000;"><strong>Principiantes:</strong> Martes y jueves de 19:00 a 20:00 y Sábados de 11:00 a 12:00</span></li>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="font-weight: 400; color: #ff0000;"><strong>Avanzados:</strong> Martes y jueves de 20:00 a 22:00 y Sábados de 9:00 a 11:00</span></li>
</ul>
<p><b>Contacto</b></p>
<p><strong>WhatsApp:</strong> +54 11 4420-2277<br />
<strong>Web:</strong> <a href="https://sites.google.com/view/karatebudodojoba/inicio">https://sites.google.com/view/karatebudodojoba/inicio<br />
</a><strong>Instagram:</strong> <a href="https://www.instagram.com/budodojobsas/">https://www.instagram.com/budodojobsas/<br />
</a><strong>Facebook:</strong> <a href="https://www.facebook.com/budodojobsas">https://www.facebook.com/budodojobsas<br />
</a><strong>Youtube:</strong> <a href="https://www.youtube.com/@walterretein3060">https://www.youtube.com/@walterretein3060</a></p>
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		<title>Karate y formación del carácter: Entrevista a Alejandro Cavallari y Graciela Francois</title>
		<link>https://mokuso.ar/entrevista/karate-formacion-caracter-cavallari-francois/</link>
		
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		<pubDate>Sat, 28 Feb 2026 22:59:53 +0000</pubDate>
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                }else{
                    responsiveVoice.speak("¿Cómo influye la disciplina del karate en la vida diaria y la superación personal? En esta entrevista, Alejandro Cavallari y Graciela Francois explican su proceso para obtener el aval oficial de Japón en el estilo Shito Ryu. Analizan el reto de enseñar a las nuevas generaciones, la importancia de la constancia frente a las lesiones y por qué el dojo es una escuela de voluntad. Descubrí cómo el entrenamiento marcial ayuda a formar el carácter para enfrentar los desafíos del mundo actual. Karate Shito Ryu y la formación de líderes Como reza la lírica de Yulie Ruth que Pappo hizo eterna, hay caminos que se transitan mejor \"juntos a la par\". En el universo de Seito Shito Ryu Karate Do Kai, Alejandro Adrián Cavallari y Graciela Francois han transformado esa premisa en una filosofía de vida y de gestión. Juntos componen una síntesis humana que excede y potencia sus individualidades, desafiando la vieja idea de que el camino del Budo (la vía del guerrero) es una senda solitaria. No buscan solo instructores de técnica, sino individuos capaces de dirigir sus propias vidas y proyectos. Shihan Cavallari lo define con la convicción de quien sabe que el verdadero Dojo es la sociedad: su compromiso es que cada practicante encuentre su propio camino, fortalezca su carácter y alcance su máximo potencial. Determinación: La arquitectura de un propósito El origen de este proyecto no fue un evento azaroso, sino un impacto de claridad. Shihan Cavallari recuerda aquel seminario de 2005 dictado por Hanshi José Natera (Venezuela) en Argentina como el catalizador de una nueva visión: «Quedé fascinado con su técnica y su modo de entender el Karate; era la materialización de lo que yo siempre había buscado. Le pedí que fuera mi maestro en 2010 y su respuesta fue un ejercicio de Giri (deber y lealtad): dependería de la autorización desde Japón. En ese entonces, Graciela y yo éramos compañeros de dojo. Cuando decidí trazar mi propio camino y comunicárselo a mi instructor de aquel momento, ella me dijo: “Quiero ir a entrenar con vos”. Ese fue el hito. Así comenzamos, juntos, el ascenso hacia la afiliación oficial de Seito Shito Ryu». Lo que siguió fue una prueba de Nin tai (paciencia perseverante). El proceso de validación ante la sede en Osaka, Japón, se extendió por casi una década. No fue solo una cuestión burocrática; fue un desafío logístico y político, dado que la representación regional estaba centralizada en Chile. Los japoneses, custodios de una tradición rigurosa, exigían algo más que técnica: exigían tiempo y consistencia. La excelencia no admite atajos En 2012, las comunicaciones con Hanshi Natera se formalizaron y él viajó a Argentina en cuatro oportunidades, pero el reconocimiento definitivo de hombu dojo no llegaría sino años más tarde cuando Hanshi Natera los examinó para grados oficiales de Japón. Luego, diez años después, en 2022 llegó el reconocimiento oficial como representante en Argentina del Seito Shito Ryu, otorgando a Alejandro Cavallari el menkyo de Shihan. «Los exámenes eran una inmersión total: tres jornadas de ocho horas diarias que incluían evaluaciones teóricas sobre historia y filosofía. Aunque siempre sentí que el Karate debía tener ese nivel de rigor y profundidad, nunca había encontrado una organización que plasmara esa visión con tanta realidad. Diez años de trabajo silencioso fueron el precio para construir una estructura sólida y auténtica». La universalidad del camino: El Karate es uno solo Alejandro Adrián Cavallari inició su práctica en 1980 con el Sensei Julio Albornoz en Karate Shotokan. Lejos de la rigidez, su trayectoria ha sido un viaje de exploración a través de diversos estilos, movido por una premisa que hoy defiende con la firmeza de la experiencia: el karate es una unidad. «Fui bastante inquieto en la investigación porque —y lo mantendré hasta mi último día— el karate es uno solo. Existen diferentes formas de abordarlo y es fascinante explorarlo en todas sus modalidades. No debemos encerrarnos en una sola línea; el karate es un mapa demasiado amplio. Cada desarrollo que hicieron los antiguos maestros es una pieza de un rompecabezas que merece ser investigada con respeto y profundidad». Para Cavallari Shihan, esta visión integradora es lo que permite que el arte no se estanque. Entender las diferentes escuelas no es una distracción, sino una forma de enriquecer la base propia. Su enfoque propone una mirada abierta: estudiar las raíces para comprender el presente, buscando la excelencia a través del conocimiento de todas sus facetas. El espíritu: Dignidad en acción El compromiso y los objetivos de esta familia no son retóricos; se manifiestan en la adversidad. La Sensei Graciela Francois, de larga trayectoria como instructora y competidora, enfrentó en julio de 2025 un desafío que puso a prueba su propia naturaleza: una cirugía de columna que requirió implantes de clavos y planchuelas metálicas. Sin haber recibido aún el alta médica definitiva, Francois desafió los pronósticos y se consagró campeona en el Sudamericano de diciembre de ese mismo año. La voluntad como motor de recuperación El proceso de preparación fue una lección de disciplina aplicada a la salud. Apenas dos meses después de la cirugía, ya caminaba cinco kilómetros diarios y sumaba 1500 metros de natación. La decisión de volver al tatami estaba tomada mucho antes de que el cuerpo diera el primer paso. Ante la recomendación médica, su respuesta fue la del rigor marcial: «Si el médico me pedía caminar diez, yo caminaba veinte. Eso es lo que me permitió, a siete meses de la cirugía, recuperar prácticamente una vida normal». Cavallari, su compañero y coach, aporta la dimensión del esfuerzo detrás del logro: «El Sudamericano fue en Catamarca; recorrimos casi mil kilómetros en auto bajo un calor extremo de cuarenta grados durante cuatro días. Ella se mantuvo impoluta. Hasta poco antes de la fecha, dudábamos si el cuerpo respondería, pero el compromiso con su amigo y organizador del Sudamericano Sensei Damián Bordabehere, la lealtad a la palabra dada fueron más fuertes que cualquier circunstancia física. Al final, la decisión se basa en eso: los valores están por encima de la situación». La pedagogía del carácter: Enseñar en la era de la inmediatez La docencia marcial hoy se enfrenta a un cambio de paradigma. Para la Sensei Graciela Francois, quien ha formado alumnos desde hace 17 años, la enseñanza es un proceso de retroalimentación constante donde el instructor también es aprendiz: «Siempre he conectado bien con los niños; ellos se adaptan rápido al ritmo de la competencia. Sin embargo, hay que dimensionar lo que le pedimos a un niño de seis años: pararse solo en un área de ocho por ocho frente a cinco desconocidos que lo evalúan. Es un ejercicio de exposición y valentía absoluto. Pero hoy, enseñar es más complejo que en décadas anteriores. La sociedad post-pandemia ha cambiado y los chicos también. Existe una baja tolerancia a la frustración; muchos quieren saltar niveles como si la vida fuera un videojuego donde, si fallas, simplemente compras otra vida. Nuestro desafío es adaptarnos a esa realidad para poder formar el carácter de estas nuevas generaciones». Adaptabilidad y gestión del aula Para Cavallari, este escenario requiere un esfuerzo pedagógico constante y una capacidad de respuesta inmediata, cualidades que definen a un líder moderno: «Es un reto enorme porque debemos modificar la enseñanza casi en tiempo real. En los 90 y hasta los 2000, si dabas una orden de detenerse, el alumno acataba sin dudar. Hoy, el niño te cuestiona con la mirada, busca el juego o manifiesta abiertamente su cansancio. Como docentes, tenemos que ser lo suficientemente ágiles para adaptar el método pedagógico sin perder el control de la clase ni el rigor del aprendizaje. Ya no se trata de imponer, sino de motivar y reencuadrar la disciplina en un lenguaje que ellos puedan integrar». La formación del carácter como guía en el camino de la vida En Seito Shito Ryu Karatedo Kai se trabaja con conciencia y sin perder el foco en su objetivo mayor: la formación integral de sus alumnos en la cultura japonesa de las artes marciales. . Para ellos, la formación y el fortalecimiento del carácter y del espíritu a través de la disciplina les allana, finalmente, el camino de su propia búsqueda. Sincronía en el tatami: El rigor de planificar para ganar sin perder la esencia El programa de Shito Ryu es bastante amplio, hay varias líneas. Este dojo pertenece a la línea de Shito Ryu de la familia Mabuni, creadora del estilo. Su líder mundial actual es Miwako ”Tsukasa” Mabuni, nieta de Kenwa Mabuni, creador del estilo. — Seguimos tal cual el programa original, el cual el maestro Mabuni dejó estampado en sus escrituras y en sus libros —dictamina Shihan Cavallari—. Tenemos un programa de 64 katas, 55 de programas oficiales más otros 9 que se enseñan a partir de determinados grados de cinturón. Ya con eso tenemos un montón. Le damos mucha importancia a lo que es la enseñanza del kihon, del kata y del bunkai. Dejamos para la última etapa de enseñanza el kumite porque hacemos mucho énfasis en el bunkai y en desarrollar el kumite a través del bunkai. El kata es libro sagrado del karate, ahí está todo. Y nosotros intentamos desde el desarrollo del karateka en kata y bunkai, hacer explotar todas sus condiciones hacia el kumite. Para la parte deportiva competitiva, usamos lo que es la línea deportiva de Shito Ryu, que son los kata de Shito Kai. Organización y método: La sinergia en el aprendizaje ¿Cómo organizan e integran las clases por edades y con las competencias? Alejandro explica que la dinámica del dojo combina la cohesión grupal con la especialización técnica: «Toda la parte de entrada en calor y los ejercicios dinámicos dentro del karate lo hacen todos, pero la parte de enseñanza se divide en medio de la clase. Esto nos ha demostrado que el avance de los más chiquitos es mucho más rápido que si hiciéramos clases exclusivas. Hemos comprobado que, si juntamos a los nenes más pequeños con los más grandes, el menor va copiando del mayor y el desarrollo es mucho más veloz». La planificación como hoja de ruta La gestión de la alta competencia requiere, además, una rigurosa organización del tiempo. Al recibir el calendario de la Federación Nacional de Karate (FNK) al inicio del año, el equipo programa los entrenamientos específicos: «Contemplamos las fechas y programamos la preparación específica dos meses antes de cada competencia. La clase se divide: uno de nosotros se queda con el entrenamiento de competición y el otro continúa con el formato de karate tradicional. De esta manera, quienes no compiten siguen con su práctica normal y nosotros optimizamos la tarea docente». ¿Y nunca se mezclan? «Muchas veces sucede que, en la misma clase, varios alumnos piden entrenar con el equipo competitivo para ayudarlos, aun cuando ellos mismos no compitan. Esto beneficia a todos. Aunque no les interese la competencia en sí, les atrae el entrenamiento atlético deportivo, donde se trabajan aspectos físicos y técnicos que en la clase tradicional no se profundizan tanto». El camino continúa: El horizonte puesto en Osaka Caía la noche del sábado y, cuando parecía que todo estaba dicho, Cavallari compartió un proyecto que proyecta la mirada hacia el futuro: «Como corolario, estamos trabajando fuerte para que el próximo año (2027) podamos viajar nuevamente al Taikai de Osaka, Japón, allí también se hace el campeonato del mundo. Esperemos poder llevar al equipo de la organización de Argentina y que Sensei Graciela pueda repetir su logros de 2023 donde se consagró campeona mundial de Kata y Kumite». Ya hay alumnos del dojo preparándose para este desafío, con la Sensei Graciela Francois entre ellos. Los mundiales de esta organización poseen la particularidad de regirse por el kata y el kumite tradicionales, con un reglamento diferente al deportivo de la WKF. «Todo es con control; es un reglamento muy interesante —agrega Cavallari—. Se requiere mucha plasticidad. Se realizan combates donde parece que se están sacando chispas y, sin embargo, nadie sale lastimado. En el Mundial de 2023 no hubo una sola lesión; fue increíble. El espectador no puede creer el nivel de cuidado que existe». Más allá de los grados, los viajes a Osaka o los títulos obtenidos, lo que Alejandro Cavallari y Graciela Francois han construido es una cultura de coherencia: sostener procesos largos, honrar la palabra dada y formar carácter en cada alumno que cruza el dojo. En definitiva, confirmar que el karate no termina en el tatami, sino que se demuestra —todos los días— en la manera en que elegimos vivir. Entrevista: Emiliano Cazanetz Dick para Mokuso Información Institucional y clases Seito Shito Ryu Karatedo Kai se encuentra afiliado a la Federación Nacional de Karate (FNK). Actualmente, el dojo tiene su sede en el histórico Gimnasio Syuen, en Wilde (a cinco cuadras de la estación). Allí funciona un gimnasio completo que se aprovecha para la preparación física de los atletas, optimizando tiempo, distancias y recursos. El fundador de este espacio es uno de los mayores referentes del Judo en Argentina, Vicente Nogerolles 9no Dan. Días y horarios en sede Syuen (Martes y Jueves) Infantiles: de 18:30 a 19:30 hs. Juveniles y adultos: de 19:30 a 21:00 hs. Nueva sede en Quilmes y clase abierta inaugural El dojo se expande este 2026 hacia uno de los clubes más importantes de Quilmes: el Club Los Cooperarios donde también los alumnos contarán con opciones de preparación física y natación. Esta apertura reaviva una actividad histórica, ya que Alejandro Cavallari fue el último instructor de karate allí hace aproximadamente 20 años. «Presentamos la propuesta hace un año. La comisión en aquel momento no contaba con disponibilidad, pero luego generaron el espacio y nos volvieron a convocar», comenta Cavallari. Los horarios en esta sede serán los mismos que en Syuen, pero los días miércoles y viernes. La propuesta institucional permite que los alumnos elijan la sede que prefieran; es decir, sin importar en cuál se inscriban, podrán asistir indistintamente a cualquiera de los dos espacios. Sábado 14 de marzo, 15:00 hs: Clase abierta inaugural en Club Cooperarios. Miércoles 18 de marzo: Inicio formal de clases en el horario programado. Instagram: @shitoryuarg syuen.karate Web: https://shitoryu.com.ar/ YouTube: https://www.youtube.com/channel/UCrPapi7JBFiMa8qEq9lX8Ow Si te gustó este artículo, hacete socio de Mokuso Visita Tienda Mokuso Productos de diseño con Espíritu Samurái Visita Librería Mokuso Libros digitales de karate, zen, arte y cultura japonesa", "Spanish Female");
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<p><span style="font-size: 21px;"><b>¿Cómo influye la disciplina del karate en la vida diaria y la superación personal?</b><span style="font-weight: 400;"> En esta entrevista, Alejandro Cavallari y Graciela Francois explican su proceso para obtener el aval oficial de Japón en el estilo Shito Ryu. Analizan el reto de enseñar a las nuevas generaciones, la importancia de la constancia frente a las lesiones y por qué el dojo es una escuela de voluntad. Descubrí cómo el entrenamiento marcial ayuda a formar el carácter para enfrentar los desafíos del mundo actual.</span></span></p>
<h4><b>Karate Shito Ryu y la formación de líderes</b></h4>
<p><span style="font-weight: 400;">Como reza la lírica de Yulie Ruth que Pappo hizo eterna, hay caminos que se transitan mejor «juntos a la par». En el universo de Seito Shito Ryu Karate Do Kai, Alejandro Adrián Cavallari y Graciela Francois han transformado esa premisa en una filosofía de vida y de gestión. Juntos componen una síntesis humana que excede y potencia sus individualidades, desafiando la vieja idea de que el camino del Budo (la vía del guerrero) es una senda solitaria.<br />
</span><span style="font-weight: 400;"><span class="highlight" style="background-color:#ffff00;">Para ellos, el Karate-do es un proyecto de construcción colectiva. Al compartir un espacio con ellos, se percibe de inmediato el Zanshin (estado de alerta y presencia) volcado hacia el otro: una mezcla de trabajo, constancia y superación que trasciende lo físico. Su horizonte está nítidamente definido bajo la línea fundacional de la familia Mabuni, pero con una aplicación del siglo XXI: la formación de líderes.</span></span>No buscan solo instructores de técnica, sino individuos capaces de dirigir sus propias vidas y proyectos. Shihan Cavallari lo define con la convicción de quien sabe que el verdadero Dojo es la sociedad: su compromiso es que cada practicante encuentre su propio camino, fortalezca su carácter y alcance su máximo potencial.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-4622" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-38.jpg" alt="" width="1200" height="767" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-38.jpg 1200w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-38-300x192.jpg 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-38-1024x655.jpg 1024w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-38-768x491.jpg 768w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-38-190x122.jpg 190w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-38-120x76.jpg 120w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-38-265x168.jpg 265w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-38-220x140.jpg 220w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></p>
<h4><b>Determinación: La arquitectura de un propósito</b></h4>
<p><span style="font-weight: 400;">El origen de este proyecto no fue un evento azaroso, sino un impacto de claridad. Shihan Cavallari recuerda aquel seminario de 2005 dictado por Hanshi José Natera (Venezuela) en Argentina como el catalizador de una nueva visión: </span><strong>«Quedé fascinado con su técnica y su modo de entender el Karate; era la materialización de lo que yo siempre había buscado. Le pedí que fuera mi maestro en 2010 y su respuesta fue un ejercicio de Giri (deber y lealtad): dependería de la autorización desde Japón. En ese entonces, Graciela y yo éramos compañeros de dojo. Cuando decidí trazar mi propio camino y comunicárselo a mi instructor de aquel momento, ella me dijo: “Quiero ir a entrenar con vos”. Ese fue el hito. Así comenzamos, juntos, el ascenso hacia la afiliación oficial de Seito Shito Ryu».<br />
</strong><span style="font-weight: 400;">Lo que siguió fue una prueba de Nin tai (paciencia perseverante). El proceso de validación ante la sede en Osaka, Japón, se extendió por casi una década. No fue solo una cuestión burocrática; fue un desafío logístico y político, dado que la representación regional estaba centralizada en Chile. Los japoneses, custodios de una tradición rigurosa, exigían algo más que técnica: exigían tiempo y consistencia.</span></p>
<h4><b>La excelencia no admite atajos</b></h4>
<p><span style="font-weight: 400;">En 2012, las comunicaciones con Hanshi Natera se formalizaron y él viajó a Argentina en cuatro oportunidades, pero el reconocimiento definitivo de hombu dojo no llegaría sino años más tarde cuando Hanshi Natera los examinó para grados oficiales de Japón. Luego, diez años después, en 2022 llegó el reconocimiento oficial como representante en Argentina del Seito Shito Ryu, otorgando a Alejandro Cavallari el menkyo de Shihan.<br />
</span><span class="highlight" style="background-color:#ffff00;">Fue una década de «auditoría» constante: reválidas de grados, seminarios extensivos de 30 días y exámenes sorpresa.</span><br />
«Los exámenes eran una inmersión total: tres jornadas de ocho horas diarias que incluían evaluaciones teóricas sobre historia y filosofía. Aunque siempre sentí que el Karate debía tener ese nivel de rigor y profundidad, nunca había encontrado una organización que plasmara esa visión con tanta realidad. Diez años de trabajo silencioso fueron el precio para construir una estructura sólida y auténtica».</p>
<div id="attachment_4626" style="width: 1034px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tienda.mokuso.ar/remeras/coleccion-2026/escuelas/"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4626" class="wp-image-4626 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/08-shito-blanca.jpg" alt="" width="1024" height="1024" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/08-shito-blanca.jpg 1024w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/08-shito-blanca-300x300.jpg 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/08-shito-blanca-150x150.jpg 150w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/08-shito-blanca-768x768.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a><p id="caption-attachment-4626" class="wp-caption-text">Colección Mokuso 2026</p></div>
<h4><b>La universalidad del camino: El Karate es uno solo</b></h4>
<p><span style="font-weight: 400;">Alejandro Adrián Cavallari inició su práctica en 1980 con el Sensei Julio Albornoz en Karate Shotokan. Lejos de la rigidez, su trayectoria ha sido un viaje de exploración a través de diversos estilos, movido por una premisa que hoy defiende con la firmeza de la experiencia: el karate es una unidad.<br />
</span><strong>«Fui bastante inquieto en la investigación porque —y lo mantendré hasta mi último día— el karate es uno solo. Existen diferentes formas de abordarlo y es fascinante explorarlo en todas sus modalidades. No debemos encerrarnos en una sola línea; el karate es un mapa demasiado amplio. Cada desarrollo que hicieron los antiguos maestros es una pieza de un rompecabezas que merece ser investigada con respeto y profundidad».<br />
</strong>Para Cavallari Shihan, esta visión integradora es lo que permite que el arte no se estanque. Entender las diferentes escuelas no es una distracción, sino una forma de enriquecer la base propia. Su enfoque propone una mirada abierta: estudiar las raíces para comprender el presente, buscando la excelencia a través del conocimiento de todas sus facetas.</p>
<h4><b>El espíritu: Dignidad en acción</b></h4>
<p><span style="font-weight: 400;">El compromiso y los objetivos de esta familia no son retóricos; se manifiestan en la adversidad. La Sensei Graciela Francois, de larga trayectoria como instructora y competidora, enfrentó en julio de 2025 un desafío que puso a prueba su propia naturaleza: una cirugía de columna que requirió implantes de clavos y planchuelas metálicas. Sin haber recibido aún el alta médica definitiva, Francois desafió los pronósticos y se consagró campeona en el Sudamericano de diciembre de ese mismo año.<br />
</span><span class="highlight" style="background-color:#ffff00;"><em><strong>Lo cuenta con una sencillez asombrosa: </strong></em><span style="font-weight: 400;">«Solo competí en kata (formas). Me operé en julio y todavía no tengo el alta definitiva, así que el combate aún debe esperar, pero en kata ya vamos por buen camino».</span></span></p>
<h4><b>La voluntad como motor de recuperación</b></h4>
<p><span style="font-weight: 400;">El proceso de preparación fue una lección de disciplina aplicada a la salud. Apenas dos meses después de la cirugía, ya caminaba cinco kilómetros diarios y sumaba 1500 metros de natación. La decisión de volver al tatami estaba tomada mucho antes de que el cuerpo diera el primer paso.<br />
</span><span style="font-weight: 400;">Ante la recomendación médica, su respuesta fue la del rigor marcial: </span><strong>«Si el médico me pedía caminar diez, yo caminaba veinte. Eso es lo que me permitió, a siete meses de la cirugía, recuperar prácticamente una vida normal».<br />
</strong><span style="font-weight: 400;">Cavallari, su compañero y coach, aporta la dimensión del esfuerzo detrás del logro: </span><strong>«El Sudamericano fue en Catamarca; recorrimos casi mil kilómetros en auto bajo un calor extremo de cuarenta grados durante cuatro días. Ella se mantuvo impoluta. Hasta poco antes de la fecha, dudábamos si el cuerpo respondería, pero el compromiso con su amigo y organizador del Sudamericano Sensei Damián Bordabehere, la lealtad a la palabra dada fueron más fuertes que cualquier circunstancia física. Al final, la decisión se basa en eso: los valores están por encima de la situación».</strong></p>
<h4><b>La pedagogía del carácter: Enseñar en la era de la inmediatez</b></h4>
<p><span style="font-weight: 400;">La docencia marcial hoy se enfrenta a un cambio de paradigma. Para la Sensei Graciela Francois, quien ha formado alumnos desde hace 17 años, la enseñanza es un proceso de retroalimentación constante donde el instructor también es aprendiz: </span><strong>«Siempre he conectado bien con los niños; ellos se adaptan rápido al ritmo de la competencia. Sin embargo, hay que dimensionar lo que le pedimos a un niño de seis años: pararse solo en un área de ocho por ocho frente a cinco desconocidos que lo evalúan. Es un ejercicio de exposición y valentía absoluto. Pero hoy, enseñar es más complejo que en décadas anteriores. La sociedad post-pandemia ha cambiado y los chicos también. Existe una baja tolerancia a la frustración; muchos quieren saltar niveles como si la vida fuera un videojuego donde, si fallas, simplemente compras otra vida. Nuestro desafío es adaptarnos a esa realidad para poder formar el carácter de estas nuevas generaciones».</strong></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-4621" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-37.jpg" alt="" width="1200" height="767" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-37.jpg 1200w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-37-300x192.jpg 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-37-1024x655.jpg 1024w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-37-768x491.jpg 768w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-37-190x122.jpg 190w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-37-120x76.jpg 120w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-37-265x168.jpg 265w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-37-220x140.jpg 220w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></p>
<h4><b>Adaptabilidad y gestión del aula</b></h4>
<p><span style="font-weight: 400;">Para Cavallari, este escenario requiere un esfuerzo pedagógico constante y una capacidad de respuesta inmediata, cualidades que definen a un líder moderno: </span><span style="font-weight: 400;">«Es un reto enorme porque debemos modificar la enseñanza casi en tiempo real. En los 90 y hasta los 2000, si dabas una orden de detenerse, el alumno acataba sin dudar. Hoy, el niño te cuestiona con la mirada, busca el juego o manifiesta abiertamente su cansancio. Como docentes, tenemos que ser lo suficientemente ágiles para adaptar el método pedagógico sin perder el control de la clase ni el rigor del aprendizaje. Ya no se trata de imponer, sino de motivar y reencuadrar la disciplina en un lenguaje que ellos puedan integrar».</span></p>
<h4><b>La formación del carácter como guía en el camino de la vida</b></h4>
<p><span style="font-weight: 400;">En Seito Shito Ryu Karatedo Kai se trabaja con conciencia y sin perder el foco en su objetivo mayor: la formación integral de sus alumnos en la cultura japonesa de las artes marciales.<br />
</span><span style="font-weight: 400;"><span class="highlight" style="background-color:#ffff00;">Observan que, si bien existen quienes se inician en el arte marcial con la determinación y el entusiasmo de aprender —a quienes basta con enseñarles técnica, entrenarlos y transmitirles valores para canalizar ese potencial—, también inician este camino personas en búsqueda de su identidad</span>. Para ellos, la formación y el fortalecimiento del carácter y del espíritu a través de la disciplina les allana, finalmente, el camino de su propia búsqueda.</span></p>
<h4>Sincronía en el tatami: El rigor de planificar para ganar sin perder la esencia</h4>
<p><span style="font-weight: 400;">El programa de Shito Ryu es bastante amplio, hay varias líneas. Este dojo pertenece a la línea de Shito Ryu de la familia Mabuni, creadora del estilo. Su líder mundial actual es Miwako ”Tsukasa” Mabuni, nieta de Kenwa Mabuni, creador del estilo.<br />
</span><span style="font-weight: 400;">— Seguimos tal cual el programa original, el cual el maestro Mabuni dejó estampado en sus escrituras y en sus libros —dictamina Shihan Cavallari—. Tenemos un programa de 64 katas, 55 de programas oficiales más otros 9 que se enseñan a partir de determinados grados de cinturón. Ya con eso tenemos un montón. Le damos mucha importancia a lo que es la enseñanza del kihon, del kata y del bunkai. Dejamos para la última etapa de enseñanza el kumite porque hacemos mucho énfasis en el bunkai y en desarrollar el kumite a través del bunkai. El kata es libro sagrado del karate, ahí está todo. Y nosotros intentamos desde el desarrollo del karateka en kata y bunkai, hacer explotar todas sus condiciones hacia el kumite. Para la parte deportiva competitiva, usamos lo que es la línea deportiva de Shito Ryu, que son los kata de Shito Kai.</span></p>
<h4><b>Organización y método: La sinergia en el aprendizaje</b></h4>
<p><strong>¿Cómo organizan e integran las clases por edades y con las competencias?<br />
</strong><span style="font-weight: 400;">Alejandro explica que la dinámica del dojo combina la cohesión grupal con la especialización técnica: </span>«Toda la parte de entrada en calor y los ejercicios dinámicos dentro del karate lo hacen todos, pero la parte de enseñanza se divide en medio de la clase. Esto nos ha demostrado que el avance de los más chiquitos es mucho más rápido que si hiciéramos clases exclusivas. Hemos comprobado que, si juntamos a los nenes más pequeños con los más grandes, el menor va copiando del mayor y el desarrollo es mucho más veloz».</p>
<div id="attachment_3313-4" style="width: 1034px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tienda.mokuso.ar/"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3313-4" class="wp-image-3313 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/05/Copia-de-Hanko-nuevo-1034.jpg" alt="" width="1024" height="1024" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/05/Copia-de-Hanko-nuevo-1034.jpg 1024w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/05/Copia-de-Hanko-nuevo-1034-300x300.jpg 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/05/Copia-de-Hanko-nuevo-1034-150x150.jpg 150w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/05/Copia-de-Hanko-nuevo-1034-768x768.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a><p id="caption-attachment-3313-4" class="wp-caption-text">Tu Hanko personal en Tienda Mokuso: www.tienda.mokuso.ar</p></div>
<h4><b>La planificación como hoja de ruta</b></h4>
<p><span style="font-weight: 400;">La gestión de la alta competencia requiere, además, una rigurosa organización del tiempo. Al recibir el calendario de la Federación Nacional de Karate (FNK) al inicio del año, el equipo programa los entrenamientos específicos: </span>«Contemplamos las fechas y programamos la preparación específica dos meses antes de cada competencia. La clase se divide: uno de nosotros se queda con el entrenamiento de competición y el otro continúa con el formato de karate tradicional. De esta manera, quienes no compiten siguen con su práctica normal y nosotros optimizamos la tarea docente».</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-4623" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-39.jpg" alt="" width="1200" height="767" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-39.jpg 1200w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-39-300x192.jpg 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-39-1024x655.jpg 1024w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-39-768x491.jpg 768w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-39-190x122.jpg 190w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-39-120x76.jpg 120w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-39-265x168.jpg 265w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2026/02/CAVALLARI2-39-220x140.jpg 220w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></p>
<p><b>¿Y nunca se mezclan?<br />
</b>«Muchas veces sucede que, en la misma clase, varios alumnos piden entrenar con el equipo competitivo para ayudarlos, aun cuando ellos mismos no compitan. Esto beneficia a todos. Aunque no les interese la competencia en sí, les atrae el entrenamiento atlético deportivo, donde se trabajan aspectos físicos y técnicos que en la clase tradicional no se profundizan tanto».</p>
<h4><b>El camino continúa: El horizonte puesto en Osaka</b></h4>
<p><span style="font-weight: 400;">Caía la noche del sábado y, cuando parecía que todo estaba dicho, Cavallari compartió un proyecto que proyecta la mirada hacia el futuro: </span><strong>«Como corolario, estamos trabajando fuerte para que el próximo año (2027) podamos viajar nuevamente al Taikai de Osaka, Japón, allí también se hace el campeonato del mundo. Esperemos poder llevar al equipo de la organización de Argentina y que Sensei Graciela pueda repetir su logros de 2023 donde se consagró campeona mundial de Kata y Kumite».<br />
</strong><span style="font-weight: 400;">Ya hay alumnos del dojo preparándose para este desafío, con la Sensei Graciela Francois entre ellos. Los mundiales de esta organización poseen la particularidad de regirse por el kata y el kumite tradicionales, con un reglamento diferente al deportivo de la WKF.<br />
</span>«Todo es con control; es un reglamento muy interesante —agrega Cavallari—. Se requiere mucha plasticidad. Se realizan combates donde parece que se están sacando chispas y, sin embargo, nadie sale lastimado. En el Mundial de 2023 no hubo una sola lesión; fue increíble. El espectador no puede creer el nivel de cuidado que existe».</p>
<p><span style="font-weight: 400;">Más allá de los grados, los viajes a Osaka o los títulos obtenidos, lo que Alejandro Cavallari y Graciela Francois han construido es una cultura de coherencia: sostener procesos largos, honrar la palabra dada y formar carácter en cada alumno que cruza el dojo. En definitiva, </span><b>confirmar</b><span style="font-weight: 400;"> que el karate no termina en el tatami, sino que se </span><b>demuestra</b><span style="font-weight: 400;"> —todos los días— en la manera en que elegimos vivir.</span></p>
<p><span style="color: #000000;"><strong><span style="color: #ff0000;">Entrevista: </span>Emiliano Cazanetz Dick para <em>Mokuso</em></strong></span></p>
<hr />
<p><b>Información Institucional y clases</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Seito Shito Ryu Karatedo Kai se encuentra afiliado a la Federación Nacional de Karate (FNK).<br />
</span><span style="font-weight: 400;">Actualmente, el dojo tiene su sede en el histórico Gimnasio Syuen, en Wilde (a cinco cuadras de la estación). Allí funciona un gimnasio completo que se aprovecha para la preparación física de los atletas, optimizando tiempo, distancias y recursos. El fundador de este espacio es uno de los mayores referentes del Judo en Argentina, Vicente Nogerolles 9no Dan.</span></p>
<p><b>Días y horarios en sede Syuen (Martes y Jueves)</b></p>
<ul>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="font-weight: 400; color: #ff0000;">Infantiles: de 18:30 a 19:30 hs.</span></li>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="font-weight: 400; color: #ff0000;">Juveniles y adultos: de 19:30 a 21:00 hs.</span></li>
</ul>
<p><b>Nueva sede en Quilmes y clase abierta inaugural</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El dojo se expande este 2026 hacia uno de los clubes más importantes de Quilmes: el Club Los Cooperarios donde también los alumnos contarán con opciones de preparación física y natación. Esta apertura reaviva una actividad histórica, ya que Alejandro Cavallari fue el último instructor de karate allí hace aproximadamente 20 años.<br />
</span><strong>«Presentamos la propuesta hace un año. La comisión en aquel momento no contaba con disponibilidad, pero luego generaron el espacio y nos volvieron a convocar», comenta Cavallari.<br />
</strong>Los horarios en esta sede serán los mismos que en Syuen, pero los días miércoles y viernes. La propuesta institucional permite que los alumnos elijan la sede que prefieran; es decir, sin importar en cuál se inscriban, podrán asistir indistintamente a cualquiera de los dos espacios.</p>
<ul>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="font-weight: 400; color: #ff0000;">Sábado 14 de marzo, 15:00 hs: Clase abierta inaugural en Club Cooperarios.</span></li>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="color: #ff0000;"><span style="font-weight: 400; color: #ff0000;">Miércoles 18 de marzo</span>: Inicio formal de clases en el horario programado.</span></li>
</ul>
<p><span style="font-weight: 400;"><br />
</span><strong>Instagram: </strong><span class="x1lliihq x193iq5w x6ikm8r x10wlt62 xlyipyv xuxw1ft"><a href="https://www.instagram.com/shitoryuarg/">@shitoryuarg</a><br />
</span><a href="https://www.instagram.com/syuen.karate/"><span class="x1lliihq x193iq5w x6ikm8r x10wlt62 xlyipyv xuxw1ft">syuen.karate</span></a><br />
<strong>Web:</strong> <a href="https://shitoryu.com.ar/">https://shitoryu.com.ar/</a><br />
<strong>YouTube:</strong> <a href="https://www.youtube.com/channel/UCrPapi7JBFiMa8qEq9lX8Ow">https://www.youtube.com/channel/UCrPapi7JBFiMa8qEq9lX8Ow</a></p>
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		<title>Yo, el gran Soke-Te</title>
		<link>https://mokuso.ar/articulos/soke/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Mokuso Revista]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 16 Feb 2026 22:51:42 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Suscribirme a Mokuso Hace unos días se contactó conmigo una persona que se autodenomina SOKE de un arte marcial para hacerme una pregunta sobre una técnica. Antes de responder sobre técnicas, creo que es más importante definir el término soke. &#160; Yo el gran Soke Quizá la gran mayoría de los autoproclamados SOKE (entre nosotros, [&#8230;]</p>
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                    responsiveVoice.speak("Suscribirme a Mokuso Hace unos días se contactó conmigo una persona que se autodenomina SOKE de un arte marcial para hacerme una pregunta sobre una técnica. Antes de responder sobre técnicas, creo que es más importante definir el término soke. Yo el gran Soke Quizá la gran mayoría de los autoproclamados SOKE (entre nosotros, yo creo que más que SOKE, nunca se imaginaron que la tecnología iba a avanzar tanto que dejaría su mentira al descubierto. Hoy en día es muy fácil contactar desde cualquier parte del mundo (y casi en tiempo real) a un experto en idioma japonés y preguntarle si algo es auténtico o no. Así que podemos deducir que es meramente una cuestión de EGO y de autopromoción. La confusión sobre la palabrasoke, sin embargo, no se limita a las personas que no dominan el idioma japonés. Podemos distinguir varios patrones de usos diferentes asociados con el términosokea lo largo de la historia japonesa. A) Así que si usted no es japonés, la tiene más difícil para ser reconocido como SOKE. No me imagino a un Soke Gómez. Durante la mayor parte de la historia japonesa temprana, los privilegios del poder, la riqueza y la civilización estuvieron controlados exclusivamente por la corte, los aristócratas y el clero budista. Estas familias operaban como entidades corporativas. Entre los miembros de los grupos de parentesco unidos, solo el sucesor individual, generalmente el hijo mayor, del cabeza de familia actual recibía una iniciación completa en los secretos de la familia. Llámese oficio familiar. Durante el período Tokugawa, la instrucción en Las habilidades especiales asociadas con un esfuerzo artístico particular se comercializaban a través de redes de instructores de franquicias que pagaban regalías y derechos de licencia alsokey que estaban organizados en una estructura jerárquica similar a una pirámide con elsokeen la parte superior. B) Ahí sí se parecen a los “sokes” no japoneses. Después de 1868, cuando Japón se organizó como un estado moderno, el gobierno reconoció formalmente los derechos legales de las familias soke. Para controlar los derechos de las obras artísticas producidas por miembros de sus gremios. De esta manera, el término soke adquirió definiciones legales.Y así mantener sus derechos de autor, los líderes de estas familias tuvieron que registrarse ante el gobierno como entidades legales. C) Con gusto me ofrezco a revisar el documento que lo reconoce como Soke. El uso del términosoke. En contextos marciales es aún más complejo. Antes de 1868, las familias desokeque estaban organizadas en los tipos de gremios comerciales descritos anteriormente nunca controlaron la instrucción en artes marciales. Todos estos elementos constituyen características esenciales de las organizaciones de soke tradicionales en el Japón del período Tokugawa. Es por eso que el Judo es uno solo y no hay otros estilos de Judo. D) Si el mismo Jigoro Kano jamás se autoproclamó soke aunque podría haberlo hecho. ¿Por qué muchos extranjeros si lo hacen? Después de que Japón comenzó a modernizarse, muchos críticos sociales denunciaron las organizaciones desokecomo un legado desagradable de un sistema feudal basado en el privilegio hereditario que impidió la innovación y restringió el conocimiento en beneficio financiero de los cabezas de familia que quizá no lo merecían y que ya no poseían las habilidades de sus antepasados. Por ejemplo. El uso moderno que hace de la etiqueta soke simplemente es para reconocer ese legado familiar. E) A modo de pregunta para el Soke: ¿Usted a qué generación pertenece y a qué familia representa? Para concluir. Es difícil para mí ver a tantos “sokes” latinos y occidentales en general, conociendo la competitividad y el respeto por la preservación de los japoneses. Tal y como lo haría para elegir cualquier producto. P.D. Una manzana jamás tendrá una etiqueta que diga su valor nutrimental porque no lo necesita. Así mismo un soke jamás se presentará ni se promocionará así mismo como un soke. El fin de este texto es meramente cultural para que los verdaderos artistas marciales tengan un poco más de conocimiento. Texto: Rubén Gómez Visita Tienda Mokuso Productos de diseño con Espíritu Samurái Visita Librería Mokuso Libros digitales de karate, zen, arte y cultura japonesa", "Spanish Female");
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<div dir="auto"><span style="font-family: -apple-system, BlinkMacSystemFont, 'Segoe UI', Roboto, Oxygen-Sans, Ubuntu, Cantarell, 'Helvetica Neue', sans-serif;">Hace unos días se contactó conmigo una persona que se autodenomina <strong>SOKE</strong> de un arte marcial para hacerme una pregunta sobre una técnica. </span><span style="font-family: -apple-system, BlinkMacSystemFont, 'Segoe UI', Roboto, Oxygen-Sans, Ubuntu, Cantarell, 'Helvetica Neue', sans-serif;">Antes de responder sobre técnicas, creo que es más importante definir el término soke.<br />
</span><span class="highlight" style="background-color:#fff000;">La palabra japonesa soke se ha convertido en un título más. Quizá para los practicantes de artes marciales a los que títulos como hanshi o shihan ya les quedaron “chicos”. Aunque no entiendo la necesidad de autoproclamarse hanshi, shihan, etc. O los que van más allá de eso y se autoproclaman SOKE creo que lo hacen desde su profunda ignorancia del idioma y la cultura japonesa.</span></div>
<div dir="auto">&nbsp;</div>
<div dir="auto"><strong><span style="color: #000000;">Yo el gran Soke</span></strong><br />
Quizá la gran mayoría de los autoproclamados SOKE (entre nosotros, yo creo que más que <strong>SOKE</strong>, nunca se imaginaron que la tecnología iba a avanzar tanto que dejaría su mentira al descubierto. Hoy en día es muy fácil contactar desde cualquier parte del mundo (y casi en tiempo real) a un experto en idioma japonés y preguntarle si algo es auténtico o no.<br />
<span class="highlight" style="background-color:#fff000;">Algo que estos “Sokes” tenían a su favor es que el término soke no se explica en diccionarios modernos ni en guías de artes marciales. Aparentemente, esto les daba cierta ventaja COMERCIAL en un mercado competitivo repleto de instructores con cinturones repletos de rayas y digo aparentemente por qué si ellos mismos no saben lo que es un soke. Un potencial alumno- cliente tampoco lo sabe. Pero suena lindo.</span><br />
Así que podemos deducir que es meramente una cuestión de EGO y de autopromoción. La confusión sobre la palabra&nbsp;soke, sin embargo, no se limita a las personas que no dominan el idioma japonés. Podemos distinguir varios patrones de usos diferentes asociados con el término&nbsp;soke&nbsp;a lo largo de la historia japonesa.<br />
<span class="highlight" style="background-color:#fff000;">El término&nbsp;Soke&nbsp;se originó en Japón con fuertes connotaciones familiares que designaban a los miembros de un hogar que pertenecen al mismo clan o linaje, cuyo jefe o&nbsp;soke&nbsp;era el heredero responsable de mantener la tradición ancestral en nombre de toda la organización del clan. También en los textos japoneses,&nbsp;soke&nbsp;siempre implica una relación familiar repleta de deberes filiales.</span></div>
<div dir="auto">&nbsp;</div>
<div dir="auto"><strong><span style="color: #ff0000;">A) Así que si usted no es japonés, la tiene más difícil para ser reconocido como SOKE.</span></strong> No me imagino a un Soke Gómez.<br />
Durante la mayor parte de la historia japonesa temprana, los privilegios del poder, la riqueza y la civilización estuvieron controlados exclusivamente por la corte, los aristócratas y el clero budista. <span class="highlight" style="background-color:#fff000;">A esto se le&nbsp;llamo:&nbsp;“cultura de transmisión secreta». En otras palabras, los sistemas pedagógicos budistas en los que la enseñanza era a través de iniciaciones orales a miembros de linajes exclusivos de maestro-discípulo se convirtió en el método de enseñanza normativo en la sociedad y se convirtieron en propiedad exclusiva de ciertas familias.</span><br />
Estas familias operaban como entidades corporativas. Entre los miembros de los grupos de parentesco unidos, solo el sucesor individual, generalmente el hijo mayor, del cabeza de familia actual recibía una iniciación completa en los secretos de la familia. Llámese oficio familiar.<br />
<span class="highlight" style="background-color:#fff000;">Al responsable de mantener el monopolio comercial y de preservar en secreto los textos, las herramientas especiales y el conocimiento de las iniciaciones orales que constituían el arte exclusivo de su familia se llamaba&nbsp;soke.</span><br />
Durante el período Tokugawa, la instrucción en Las habilidades especiales asociadas con un esfuerzo artístico particular se comercializaban a través de redes de instructores de franquicias que pagaban regalías y derechos de licencia al&nbsp;soke&nbsp;y que estaban organizados en una estructura jerárquica similar a una pirámide con el&nbsp;soke&nbsp;en la parte superior.</p>
<div id="attachment_3055" style="width: 1034px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tienda.mokuso.ar/productos/japones-para-artistas-marciales/"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3055" class="wp-image-3055 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/02/Japones-1.jpeg" alt="" width="1024" height="1024" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/02/Japones-1.jpeg 1024w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/02/Japones-1-300x300.jpeg 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/02/Japones-1-150x150.jpeg 150w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/02/Japones-1-768x768.jpeg 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a><p id="caption-attachment-3055" class="wp-caption-text">Un libro de consulta permanente que todo karateca debe tener.</p></div>
<p><strong><span style="color: #ff0000;">B) Ahí sí se parecen a los “sokes” no japoneses.</span> </strong>Después de 1868, cuando Japón se organizó como un estado moderno, el gobierno reconoció formalmente los derechos legales de las familias soke. Para controlar los derechos de las obras artísticas producidas por miembros de sus gremios. De esta manera, el término soke adquirió definiciones legales.<span class="highlight" style="background-color:#fff000;"> Para los representantes modernos del LIMITADO número de familias que podían proporcionar documentación histórica de que habían controlado este tipo de gremios comerciales durante el período Tokugawa. </span>Y así mantener sus derechos de autor, los líderes de estas familias tuvieron que registrarse ante el gobierno como entidades legales.</p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong>C) Con gusto me ofrezco a revisar el documento que lo reconoce como Soke.</strong></span> El uso del término&nbsp;soke. En contextos marciales es aún más complejo. Antes de 1868, las familias de&nbsp;soke&nbsp;que estaban organizadas en los tipos de gremios comerciales descritos anteriormente nunca controlaron la instrucción en artes marciales.<br />
<span class="highlight" style="background-color:#fff000;">El primer arte marcial en Japón en adoptar un verdadero sistema de&nbsp;soke&nbsp;fue la escuela de judo&nbsp;Kodokan. El&nbsp;Kodokan&nbsp;estableció los estándares no solo para los miembros dentro de una sala de entrenamiento en un solo lugar, pero para todos los participantes en judo a lo largo de la nación. El&nbsp;Kodokan&nbsp;definió el arte; controló las licencias y la instrucción; y estableció sucursales escolares con instructores que mantuvieron una afiliación permanente con la sede central. </span>Todos estos elementos constituyen características esenciales de las organizaciones de soke tradicionales en el Japón del período Tokugawa. Es por eso que el Judo es uno solo y no hay otros estilos de Judo.</p>
<div id="attachment_3056" style="width: 1034px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tienda.mokuso.ar/productos/japones-para-artistas-marciales-2/"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3056" class="wp-image-3056 size-full" src="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/02/2-Japones-1.jpeg" alt="" width="1024" height="1024" srcset="https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/02/2-Japones-1.jpeg 1024w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/02/2-Japones-1-300x300.jpeg 300w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/02/2-Japones-1-150x150.jpeg 150w, https://mokuso.ar/wp-content/uploads/2023/02/2-Japones-1-768x768.jpeg 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a><p id="caption-attachment-3056" class="wp-caption-text">Un libro de consulta permanente que todo artista marcial debe tener.</p></div>
<p><strong><span style="color: #ff0000;">D) Si el mismo Jigoro Kano jamás se autoproclamó soke aunque podría haberlo hecho.</span></strong> ¿Por qué muchos extranjeros si lo hacen?<br />
Después de que Japón comenzó a modernizarse, muchos críticos sociales denunciaron las organizaciones de&nbsp;soke&nbsp;como un legado desagradable de un sistema feudal basado en el privilegio hereditario que impidió la innovación y restringió el conocimiento en beneficio financiero de los cabezas de familia que quizá no lo merecían y que ya no poseían las habilidades de sus antepasados.<br />
Por ejemplo. <span class="highlight" style="background-color:#fff000;">El actual líder y sucesor de un linaje de un arte marcial japonés, usa la etiqueta&nbsp;soke&nbsp;como una designación para la familia de la cual proviene. Utiliza este término como una forma de honrar el papel que jugó su familia en la preservación de las tradiciones del estilo que representa. </span>El uso moderno que hace de la etiqueta soke simplemente es para reconocer ese legado familiar.</p>
<p><strong><span style="color: #ff0000;">E) A modo de pregunta para el Soke: ¿Usted a qué generación pertenece y a qué familia representa?</span></strong> Para concluir. Es difícil para mí ver a tantos “sokes” latinos y occidentales en general, conociendo la competitividad y el respeto por la preservación de los japoneses. <span class="highlight" style="background-color:#fff000;">Y no es que no crea en la posibilidad de que puede haber algún&nbsp;soke&nbsp;extranjero&nbsp;auténtico,&nbsp;simplemente hago uso mi experiencia, de la evidencia observable y de la lógica para diferenciar lo auténtico de lo que no lo es. </span>Tal y como lo haría para elegir cualquier producto.</p>
<p><strong>P.D. Una manzana jamás tendrá una etiqueta que diga su valor nutrimental porque no lo necesita. Así mismo un soke jamás se presentará ni se promocionará así mismo como un soke.&nbsp;</strong><br />
El fin de este texto es meramente cultural para que los verdaderos artistas marciales tengan un poco más de conocimiento.</p>
<p><strong><span style="color: #000000;">Texto:</span></strong> <a href="https://www.tiktok.com/@budoka_ilustrado">Rubén Gómez</a></p>
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